Lee el Planeta EDUSOL, que reúne las bitácoras personales de los interesados en le tema de la Educación con Software libre.

Por Franí§ois de la Chevalerie y Claudia Gonzalez
Con el recalamiento de la tierra tal como los desastres ecológicos ocurridos las últimas décadas, las nuevas tecnologías ambientales se ofrecen como una salva vida. La tarea es aguda. ¿Como perseguir el desarrollo de nuestra planeta manteniendo sus equilibrios naturales? De hecho, en todos los sectores, se despegan nuevos conocimientos, se modelizan conceptos tecnológicos. Por ejemplo, numerosos investigadores trabajan sobre el ciclo del carbón, otros en el reciclaje de los residuos, igualmente en la seguridad sanitaria tal como en las nano tecnologías, etc. Ningún campo científico esta apartado. Tal como una ola imprescindible, el adquerimiento de nuevos conocimientos conlleva una orientación estratégica. Detrás de la supuesta solidaridad mundial, cada país trata de colocar sus intereses: para unos, mantener o dar crecimiento a su dominio; para otros, captar una parte de ellos.
OPINION_ES De gastronomía y algo más.
Escribir mi presente OPINION_ES es el resultado de la inspiración y gusto que me provocaron algunas películas de temática gastronómica, como El Festín de Babette, Como Agua para Chocolate, Chocolat, y menos conocida y lograda, Corazón de Melón. En todas ellas, la cocina es el eje en torno al cual, giran las historias de vida de los personajes centrales. Y algo similar me ocurrió en una ocasión que tuve un reencuentro con un amigo mío en mi casa. El menú, por mí confeccionado, fue el pretexto para varias conversaciones posteriores, lo que me permitió pensar en el presente OPINION_ES. El tema central en esta ocasión es: la amistad alrededor de la gastronomía. Seguro estoy que a Usted, amable lector, le habrá ocurrido algo similar, o que al menos tendrá su plato favorito. Aquel que añora de grande y que disfrutaba de chico, aquel que lo remonta al hogar en su niñez, o aquel que le trae remembranzas tan especiales que sin querer cada que percibe su sabor, su mente le trae el recuerdo de una velada inolvidable. Sin duda alguna la gastronomía es cultura, y la amistad, como acto social también cae dentro de los actos humanos que conducen hacia una mejor naturaleza en que nos encontramos, vivimos y degustamos.

El David de Miguel íƒÆ’?ngel, obra representativa de la arquitectura renacentista italiana, siendo una obra inmóvil en el tiempo y en el espacio, cautiva en el ámbito de la mente a su espectador, por toda la evolución que supone, y por su enigmática, fuerte y penetrante mirada. Todo ello a pesar de no dirigir la mirada directamente al espectador, quien podría pararse en cualquier punto de la Academia, y no lograría ser blanco de su fulminante mirada. Aún así, los ojos del David están dirigidos a un punto bien definido, no es una mirada perdida, ni mucho menos nublada. Su mirada está cargada de expresión y sugestivo movimiento. Su mirada está impregnada del sentimiento de renacer que nació en Florencia. De renacer al oscurantismo, de renacer a la sin razón, de renacer a la pasividad y a la intrascendencia cultural e intelectual. Es el David, el polémico, el multicitado, el ícono, el motivo del presente OPINION_ES. Má que una obra maestra cumbre de la escultura italiana de la Florencia renacentista, el David, es muestra de la inteligencia humana, y de su inherente e inseparable culto a la belleza. En él, hay dejos de filosofía, filantropía, anatomía y seguramente de psicología. Basta con verlo por diez minutos.

íƒâ€ší‚¡Imposible imaginar París sin sus puentes! Si un puente une dos extremos, entonces París es la ciudad de la unión, la ciudad de los puentes. París une la antigüedad con la modernidad, París une a intelectuales con mendigos, París sirve de puente entre el nacionalismo y el extranjerismo, en París se dan la mano el arte y la tecnología, en él se han encontrado ciudadanos revolucionarios con nobles aristócratas, París une naturaleza y cultura. Y uno de sus má bellos puentes, yo diría el má bello, es el puente Alejandro III, símbolo de la unión entre franceses y rusos. Con sencillez en su estructura, ostenta una arrogante elegancia plagada de simbolismos y alegorías. Nada má cruzar el puente en cualquier dirección, transporta al peatón, que no necesariamente al conductor, a un estado de alucinación imaginativa. Los edificios aledaños y el mismo puente, como memorias inertes, son los responsables de emanar una energía histórico-arquitectónica que permite visualizar en una película atemporal a Baudelaire atravesando el puente, a María Antonieta entrando al Petit Palais y a Toulouse Lautrec en un café con Edith Piaf. Magia, historia, unión y romanticismo se funden en París para hacer del Alejandro III, íƒâ€ší‚¡El Puente de París!
"Si
te quiero es porque sos mi amor, mi cómplice y todo; y en la
calle codo a codo, somos mucho más que dos?
¡Vaya
una declaración de amor! Sencilla y a la vez compleja, como
complejo es el sentimiento referido. ¿Cuántos mensajes
pueden caber en un "Te quiero?? Y luego, de todas las
concepciones de Amor, ¿Cuál de todas se acerca más
a la idea de ver a los amantes como cómplices de todo? Si amar
es que dos personas caminen juntos hacia un mismo objetivo, entonces,
caminar codo a codo es amar. Y sin embargo, nos afirma Mario
Benedetti que ¡amar es mucho más que dos! ¿A
qué
extraña definición del amor se refiere en este
principio de poema? Al leer esta obra literaria, cada lector
podrá
encontrar la respuesta significado a este cuestionamiento.