VIGENTES LAS TEORAS DE DARWIN, A 145 AÑOS DE SU EXPOSICIÓN

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2:00 hrs. Febrero 12 de 2004

Boletí­n UNAM-DGCS-110

Ciudad Universitaria

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VIGENTES LAS TEORAS DE DARWIN, A 145 AÑOS DE SU EXPOSICIÓN

í‚· Sus conceptos hicieron repensar el significado de la biologí­a y la revolucionaron por completo, afirmó Luis Zambrano González, investigador del Instituto de Biologí­a

í‚· Con la aceptación de sus teorí­as empezó el desarrollo impresionante de otras disciplinas, sostuvo Ricardo Noguera, académico universitario

í‚· En la Facultad de Ciencias de la UNAM se realizan diversas actividades académicas enfocadas a estudiar y enseñar la teorí­a de la evolución

Han transcurrido 145 años desde que Charles Darwin dio a conocer su teorí­a sobre el origen de las especies y la evolución por medio de la selección natural, y sus postulados siguen vigentes e, incluso, son la base para las actuales investigaciones sobre la historia y cambio de los seres vivos, aseveró Luis Zambrano González, investigador del Instituto de Biologí­a de la UNAM.

Sin duda, agregó, fue el parteaguas más importante de la biologí­a moderna, pues su explicación hizo repensar el significado de esa disciplina y la revolucionó por completo, a tal grado que a la fecha hay quienes afirman que nada puede ser comprendido si no es a la luz de esos procesos, subrayó.

La forma como el cientí­fico inglés sustentó su trabajo transformó la investigación. “Su método tocó aspectos de otras ciencias como la fí­sica y las matemáticas”, sostuvo Zambrano González.

En opinión de Ricardo Noguera, académico de la Facultad de Ciencias (FC), con la aceptación de las teorí­as de Darwin comenzó el desarrollo impresionante de otras materias y en un periodo de 50 años sus ideas articularon a aquellas que se encontraban dispersas.

Hasta ese entonces –abundó– la botánica, la zoologí­a, la embriologí­a y la fisiologí­a no se cobijaban bajo un solo cuerpo, pero gracias a la influencia fundamental de su obra se unificaron como ramas de la biologí­a.

La influencia de este naturalista –a 195 años de su nacimiento– en este campo es muy grande. Primero, porque construyó la Teorí­a de la Selección Natural, la cual llegó a convencer a gran parte de la comunidad cientí­fica del momento sobre la existencia del desarrollo evolutivo, puntualizó.

Otro de sus aportes es que en el siglo XIX sólo se contaba con el modelo impuesto por la fí­sica y la quí­mica, basado en la búsqueda de explicaciones mediante leyes. Sin embargo, la solución del inglés se salió de ese patrón, porque era histórica, y este razonamiento también influyó en la geografí­a, psicologí­a, paleontologí­a e incluso la geologí­a.

Su tercera contribución, agregó, es la evolución con modificaciones en todos los grupos; en ese sentido se puede decir que tienen un origen común y eso constituye una forma muy particular de abordar los problemas biológicos.

Luis Zambrano recordó que Darwin utilizó nuevas formas de pensamiento para elaborar su propuesta: “La ciencia tiene la tarea fundamental de explicar de dónde venimos” y sus conceptos se abocan a ello.

Recordó que cinco años antes de que se publicara El origen de las especies (1859), circuló una publicación anónima sobre este mismo tema, que fue destrozada por sus pobres argumentos. Por eso, sabí­a que sus conclusiones debí­an estar bien sustentadas, pues al referirse al origen de la humanidad trastocarí­a su esencia.

Las crí­ticas

Cuando fueron publicadas las teorí­as darwinianas los debates se dieron en los ámbitos religioso, cientí­fico, filosófico e incluso sociológico. En términos generales hubo una aceptación, pero las diferencias surgieron al precisar con exactitud cómo operaba dicha selección, a qué nivel y a qué ritmo, indicó Ricardo Noguera.

La discusión religiosa no se dio en Inglaterra sino en Estados Unidos, donde en la actualidad existe un grupo llamado creacionista, el cual ha promovido leyes que prohiben la enseñanza evolutiva o que se enseñe a la par de otras explicaciones.

Ellos afirman que el hombre es producto de la creación divina y, por lo tanto, consideran que no pueden ser producto de procesos aleatorios como la variación y la selección natural, refirió.

Por su parte, Zambrano González, consideró que conocer la procedencia humana implica cuestionar las creencias occidentales; por ello suscitaron infinidad de reacciones en todos los sectores, porque puede verse como una pérdida de la ética, la moral y la espiritualidad del ser humano: “Desde este punto de vista somos como animales, pero un poco más complicados”.

Durante las primeras décadas del siglo XX, precisó, esta hipótesis se fortaleció entre la comunidad cientí­fica, a tal grado que si alguien proponí­a otros fenómenos para explicarla, lo tachaban de retrógrado.

Esta situación llegó a su pináculo a finales de los años sesenta cuando, luego de un debate entre varios estudiosos, se concluyó que habí­a aspectos que podí­an explicarse sin necesidad de la selección natural y el hecho de no reconocerlo obstaculizaba el avance de la ciencia.

Vigencia

Luis Zambrano expresó que los planteamientos del médico de Sherewsbury están vigentes y se han venido complementado con otros. Hoy surgen nuevos trabajos que explican la existencia de mecanismos dentro de la misma selección.

A su vez, Ricardo Noguera refirió que los principios de conservación y eliminación de caracterí­sticas favorables y desfavorables planteados, siguen presentes en los trabajos de diversos grupos de investigación.

Otro concepto es la variación, que distingue las diferencias entre un individuo y otro. Es una realidad. En el mundo no existe un ser vivo igual a otro, ni siquiera los gemelos, precisó.

Tanto Ricardo Noguera como Luis Zambrano forman parte del Grupo de Estudios Interdisciplinarios Filosóficos, Históricos y Sociales de la Ciencia de la Facultad de Ciencias de la UNAM, cuya preocupación principal es enseñar la teorí­a de la evolución.

Entre las actividades docentes que realizan en la institución se puede mencionar la impartición de la materia “Filosofí­a e Historia de la Biologí­a” y el taller “Teorí­as y conceptos centrales del evolucionismo: de Darwin al genoma”. La primera es de carácter obligatorio y el segundo se imparte en cuatro semestres de licenciatura.

En el posgrado imparten cursos como “Evolución”, “Filosofí­a e Historia de la Biologí­a” e “Historia de la Biologí­a en México”, entre otros.

Se reúnen mensualmente en el “Seminario permanente de historia, filosofí­a y enseñanza del evolucionismo”, con el propósito de discutir los proyectos en desarrollo.

Entre dichas lí­neas se pueden mencionar: Teorí­as, conceptos centrales y polémicas de la biologí­a evolutiva; Historia de la biologí­a; Historia de la ciencia en México: Historia natural y biologí­a; Introducción y recepción del evolucionismo en México y otros paí­ses, y Enseñanza aprendizaje de un paradigma: epistemologí­a, historia, pedagogí­a y evolución.

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