15 de febrero dí­a de la PAZ.

Imagen de pooka

Hoy es lunes 17 de febrero del 2003. algunos de mis compañeros de trabajo, alumnos y tesistas me han preguntado ¿Cómo festejaste el 14 de febrero?, la respuesta en la mayorí­a de los casos fue otra pregunta: ¿Qué hiciste el dí­a 15 de febrero?.

Si el 14 abrazaste a cuanto conocido viste ¿por qué no protestar por la paz?

El 15 de febrero 600 ciudades con aproximadamente 30 millones de personas se unieron en un a sola protesta. NO A LA GUERRA

Aquí­ fotos de la protesta en todo el mundo

Aquí­ unas fotos de la jornada del dí­a 16




MADRID, DOS MILLONES. BARCELONA, UN MILLON 300 MIL FOTO AFP




ROMA, TRES MILLONES FOTO AFP




NUEVA YORK, 200 MIL FOTO AFP




CIUDAD DE MEXICO, 15 MIL FOTO AFP



http://www.jornada.unam.mx/2003/feb03/030216/044n2pol.php?origen=index.html

LAJORNADA

México D.F. Domingo 16 de febrero de 2003

NO EN NUESTRO NOMBRE

En Londres, Berlí­n y Madrid, las manifestaciones más grandes; marchas en 600 urbes

30 millones de personas en todo el mundo exigen a EU no atacar Irak

Juntos, árabes y judí­os claman en Tel Aviv: "No sangre a cambio de petróleo"

REUTERS, AFP Y DPA

Paris, 15 de febrero. Millones de personas protestaron este sábado en todo el mundo para tratar de impedir una guerra contra Irak, después de que miembros del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) pidieron a Estados Unidos que dé una oportunidad para la solución pací­fica del conflicto. Los cálculos de diferentes agencias señalan que en 600 ciudades del orbe marcharon cerca de 30 millones.

En Parí­s, entre 100 mil personas, según la policí­a, y 250 mil conforme a cálculos de los organizadores, se manifestaron contra la guerra en Irak, aunque la participación fue menor a la de otras capitales europeas como Londres, Berlí­n, Roma y Madrid.

Decenas de veteranos franceses de la Guerra del Golfo encabezaron la manifestación en la que participaron personajes como el lí­der antiglobalización José Bové y el ex ministro Jean-Pierre Chevenement, quien renunció a la cartera de Defensa en 1991, cuando Francia decidió apoyar la operación militar contra Bagdad.

"Hace 12 años se nos envió allá, no sabemos muy bien por qué. Tení­amos que deshacernos presuntamente de Saddam Hussein, pero no acabamos la tarea y causamos ví­ctimas civiles", declaró Thierry Christian, ex cabo, que padece ahora el llamado "sí­ndrome del Golfo", caracterizado por temblores y nerviosismo. Hubo manifestaciones importantes en ciudades como Lyon, Marsella y Estrasburgo.

Escúchennos: Jesse Jackson

En Londres, más de 2 millones de personas rechazaron una guerra contra Irak, según la cifra proporcionada por los organizadores en el centro de Hyde Park, el tradicional parque de la capital británica. El alcalde de Londres, Ken Livingstone, uno de los principales pacifistas, afirmó que la policí­a le informó sobre la cifra de "un millón" de participantes, informó la BBC en su edición digital. Livingstone aseguró que es la manifestación más grande "en 2 mil años de historia inglesa".

El primer ministro Tony Blair aprovechó su discurso en la conferencia del Partido Laborista para defender su polí­tica hacia Irak y señaló que "respetaba" y entendí­a el deseo de marchar. Pero añadió: "No busco la impopularidad como una divisa de honor, pero algunas veces ese es el precio del liderazgo y el costo de la convicción". El reverendo Jesse Jackson, ex candidato a la presidencia de Estados Unidos, participó en la marcha en Londres, y pidió a George W. Bush y a Blair que "escuchen nuestras voces. No queremos sangre a cambio de petróleo".

Alemania vivió la mayor manifestación pacifista de su historia, cuando más de medio millón de personas desbordaron el centro de Berlí­n en una marcha contra una posible guerra en Irak. La movilización superó completamente las previsiones de los organizadores y la policí­a.

La caminata por las principales calles de Berlí­n se realizó en dos columnas masivas de manifestantes cuyas pancartas reflejaron la gran heterogeneidad de los opositores a la guerra.

Junto a ministros del gobierno alemán, como Juergen Trittin, de Ambiente; Renate Kuenast, de Agricultura, y Hediemarie Wieczorek-Zeul, de Ayuda al Desarrollo, y Wolfgang Thierse, presidente de la Cámara de Diputados, que desestimaron la petición del canciller Gerhard Schroeder de no asistir, participaron representantes de todas las iglesias, militantes antiglobalización, exigiendo "boicot a todas las multinacionales del petróleo". En toda la jornada no se produjeron incidentes violentos.

Provenientes de toda Italia, 3 millones de personas llegaron a Roma para manifestarse pací­ficamente contra la guerra y por la paz mundial, lo que constituyó la mayor marcha pacifista desde 1945 y una de las más multitudinarias organizadas en Europa. "No a la guerra, impidamos la guerra contra Irak", "No a esparcir sangre por el petróleo", "Ni con Bush ni con Saddam", proclamaban las numerosas pancartas izadas por niños, ancianos, sindicalistas, trabajadores, inmigrantes.

La marcha, que se desarrolló en un clima festivo bajo la vigilancia de más de 2 mil policí­as y carabineros, fue abierta por un grupo de kurdos e iraquí­es acompañados por representantes antiglobalización del Foro Social Europeo.

Mientras, la policí­a antidisturbios de Grecia usó gas lacrimógeno al registrarse enfrentamientos durante la manifestación en Atenas. Decenas de miles portaban pancartas en las que se podí­an leer lemas como "Abajo Estados Unidos" o "La guerra no es la única respuesta".

La marcha se desarrolló desde la principal plaza ateniense, Sintagma, hasta la embajada de Estados Unidos, acordonada por cientos de policí­as. Centenares de personas se apartaron de la marcha pací­fica y rompieron escaparates, quemaron decenas de coches y atacaron los edificios del diario Ta Nea. Antes, en la muralla de la Acrópolis, los manifestantes colgaron una pancarta gigante que rezaba: "OTAN, Estados Unidos y Unión Europea igual a la guerra".

Unas 35 mil personas -según la policí­a- salieron a las calles del centro de Bruselas para repudiar una posible agresión a Irak, en un ambiente de fiesta y con numerosas pancartas pacifistas. A la cabeza de la manifestación estuvieron representantes de las casi 140 organizaciones no gubernamentales, sindicatos y otros colectivos agrupados en la Plataforma Belga contra la Guerra en Irak y en la Stop USA, los dos organizadores de la protesta.

En América Latina también se efectuaron manifestaciones en favor de la paz. En Guatemala decenas de activistas de derechos humanos, sindicalistas y ex guerrilleros participaron en la marcha por varias avenidas capitalinas.

Más de mil personas se concentraron frente a la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa, la capital de Honduras, para decir "no" a la guerra contra Irak.

El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, se pronunció contra la guerra debido a los daños que causarí­a a la economí­a mundial, algo que, afirmó, ya se está viendo reflejado en el aumento del petróleo, tras el cierre de la 17 reunión de consulta de los gobernantes del istmo centroamericano y República Dominicana, en la capital hondureña.

Unas 200 personas se manifestaron en Managua contra los planes bélicos de Estados Unidos en Irak. Participaron miembros de la comunidad palestina y otras nacionalidades.

Con mucho humor e irreverencia, miles de brasileños de norte a sur del paí­s se sumaron a las manifestaciones contra la guerra. Los manifestantes vistieron trajes alegóricos y cómicos, como si estuviesen en carnaval.

En Chile, cientos de manifestantes marcharon en Santiago y se congregaron ante el palacio presidencial de La Moneda, donde quemaron dos banderas de Estados Unidos. Los organizadores de la protesta, entre ellos Amnistí­a Internacional, estimaron que su convocatoria reunió a 3 mil personas.

Asimismo, centenares de miles de iraquí­es, según las estimaciones de periodistas en el lugar, recorrieron las calles de Bagdad para protestar contra el proyecto de Bush de atacar su paí­s.

En Beirut más de 60 mil libaneses y palestinos de diversas tendencias polí­ticas marcharon contra la guerra, según la Afp. En tanto, más de 3 mil manifestantes judí­os y árabes, según estimó un corresponsal de Afp, se reunieron en Tel Aviv y mostraron pancartas con la inscripción "No sangre a cambio de petróleo". Del lado palestino, más de 600 personas se manifestaron en Ramallah (Cisjordania), y acusaron a Estados Unidos de querer sustituir a la ONU. En Nueva Zelanda, 7 mil personas se congregaron ante el Parlamento de Wellington, y otros tantos desfilaron en las calles de Auckland.

NO EN NUESTRO NOMBRE

Marchan 50 mil del Hemiciclo a Juárez al Angel de la Independencia

La inspección debe hacerse en todos los paí­ses, afirma Rigoberta Menchú

Es "tibia y pusilánime" la polí­tica exterior de Fox, señala Cuauhtémoc Cárdenas

RENATO DAVALOS Y ARTURO JIMENEZ

La palabra globalizada contra la guerra resonó en el Angel de la Independencia en miles de voces y en la de Carlos Montemayor y Rigoberta Menchú. Un ataque unilateral de Estados Unidos matarí­a el derecho internacional, y si hoy invaden Irak por su petróleo ¿quién garantizarí­a que mañana no vendrán por el nuestro?, dijo el escritor. Sí­ a la inspección de Naciones Unidas, pero a todos los paí­ses, externó la premio Nobel de la Paz.

El escudo humano contra la guerra, que hizo eco a la protesta internacional, empezó en el Hemiciclo a Juárez y culminó en el Angel, donde Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano expresó que la polí­tica exterior de Vicente Fox "es tibia y pusilánime, y esperamos que se corrija".

Niños que fueron a la cabeza de una marcha que muchos estimaron en más de 50 mil. Rostros envueltos en kufias árabes; feministas, darketos, jipitecos, centenares de organizaciones civiles, sindicales, eclesiásticas, partidos polí­ticos, intelectuales, académicos, cientí­ficos, artistas y un sinfí­n que contempló a las afueras de la embajada estadunidense en México, cuando se quemaron banderas de Estados Unidos y monigotes con la figura del Tí­o Sam, se lanzaron a través de las mallas protectoras bolsas de sangre, catafalcos con la efigie de Bush y la ofrenda floral que los niños depositaron a las afueras de la sede como un icono de paz.

Por su parte, Menchú advirtió que esta es una guerra de petróleo y por petróleo. "Y cuidadito, porque hay petróleo en Chiapas, en Venezuela y en otros paí­ses. Y adonde hay petróleo se dirigen los fusiles".

Menchú, quien llamó a fortalecer a la Organización de Naciones Unidas, consideró que la guerra nunca ha dejado nada bueno para la paz. Agregó que la guerra que se planea contra Irak no será la excepción, "ni para ese pueblo ni para el de Estados Unidos".

Por eso propuso: "Tenemos que hacer un llamado al pueblo de Estados Unidos para que también diga no a la guerra. Tenemos que decirles que su felicidad ya no puede ser a costa de la sangre de otros pueblos. Deben decir no a la guerra y mostrar su humanidad".

Menchú cuestionó también a los paí­ses que tienen poder y avalan la guerra de Estados Unidos. En otro momento la activista retomarí­a el asunto y dirí­a que "algún dí­a" los gobiernos hoy belicistas serán juzgados por delitos de lesa humanidad.

Y arrancó aplausos cuando propuso que la inspección mundial fuera para todos los paí­ses, incluido Estados Unidos, pues sus armas quí­micas y nucleares afectan a mucha gente, además de que "están cerca de nosotros. Digamos no a la proliferación de armas de destrucción masiva".

Montemayor, en un discurso que combinó el análisis y la manifestación clara de posiciones polí­ticas por la paz, entre los aromas del copal y del incienso, recordó desde el templete, al pie de la columna de la Independencia, que fue Estados Unidos el que un dí­a consideró héroes y apoyó a Bin Laden y a Hussein.

Lo que hoy observamos es una recomposición militar de acuerdo con los intereses estadunidenes y de los consorcios petroleros. A este puñado de gobernantes de ese paí­s les preguntamos, ¿en qué votación democrática pedimos su protección? ¿Quién les dijo que pueden juzgar a quienes quieran sin ser juzgados? ¿Con qué calidad moral dedican millones de dólares a producir armas y cuestionan a otra nación?

Estamos frente a un proyecto de reorganización mundial que acapara tierras en Brasil, militariza Colombia e interviene en Venezuela, y que no le importa el hambre, el sida o la crisis económica. Sólo una fuerza global anclada en luchas locales podrá resistir y construir un mundo distinto. La paz no es la ausencia de guerra, pues confundimos aquélla con el sometimiento de pueblos al nuevo colonialismo y sus consorcios. La paz de los intereses económicos por los que lucha Fox, acusó.

La pobreza y el sufrimiento de los pueblos no son resultado de una polí­tica mundial de paz, sino muestra de la violencia que se expande con el poder económico de un puñado de empresas trasnacionales que se han apoderado con las armas del dinero del planeta, expresó entre los coros de "Stop baby Hitler", silbatinas con recordatorios familiares a Bush, la Marcha de la Libertad de Verde y un pacifismo que también se revistió con las palabras de Jesusa Rodrí­guez, quien pidió a Fox no apoyar la guerra, "porque si no te acuso con Martita".

NO EN NUESTRO NOMBRE

Prevé Samuel Ruiz la agudización del autoritarismo si Estados Unidos ataca Irak

Condenas a Washington en varios estados por el belicismo de Bush

DE LAS CORRESPONSALIAS

Miles de personas marcharon en ciudades de varias entidades del paí­s para exigir que se evite un ataque armado de Estados Unidos contra Irak y que se detenga el acoso bélico contra naciones del Medio Oriente.

Con música de marimba, poemas, canciones, lectura de textos y consignas concluyeron esta noche las manifestaciones en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, en rechazo a la guerra en Irak. Estudiantes, campesinos, indí­genas, poetas y músicos respondieron a la convocatoria que decretó "el dí­a mundial de movilización contra la guerra en Irak".

Entre los textos se leyó uno del obispo emérito Samuel Ruiz Garcí­a, quien afirmó que la guerra que impulsa el gobierno de Estados Unidos "tendrí­a implicaciones desfavorables por el aumento del autoritarismo y el alejamiento de las condiciones mundiales y nacionales para los cambios que se requieren".

Agregó: la guerra "traerá mayores imposiciones del modelo neoliberal que nos exprime, ahogando el sentido de la participación democrática por la justicia con la que sueñan nuestros pueblos".

El poeta chamula Andrés López dijo: "Entre el fuego y el humo será imposible la existencia del hombre, no habrá nunca serenatas de pájaros ni la frescura de los árboles y prados, tampoco existirán gallos ni ovejas, sólo florecerán espinas y campos llenos de serpientes. ¿Qué hacer para no caer en ese abismo tan fatal? ¿Cerrar los ojos o abrirlos más? En nuestras manos está la buena obra y en nuestra conciencia está la paz. En nuestra voz, no a la guerra"

En Monterrey, Nuevo León, agrupaciones civiles y militantes del PRD protestaron contra una posible guerra en Irak impulsada por el presidente estadunidense George W. Bush.

Durante un acto frente al consulado estadunidense, Wilfredo Verdugo, de la asociación Tierra y Libertad, expresó que el motivo real de la escalada bélica de Bush es el petróleo, y no terminar con el gobierno dictatorial de Saddam Hussein.

Los manifestantes repartieron volantes y mostraron mantas en las que se leí­a: "El mundo no quiere a Bush ni a Saddam Hussein, el mundo quiere la paz"; "Bush y Aznar, pandilleros asesinos".

En Cuernavaca, Morelos, unas 300 personas marcharon en demanda de detener la guerra que Estados Unidos amenaza iniciar contra Irak. Los manifestantes partieron de la iglesia de El Calvario al zócalo.

En San Luis Potosí­, unas 50 personas se concentraron en la Plaza Fundadores para unirse a la protesta mundial contra la guerra.

Los manifestantes pegaron cartelones con sí­mbolos, dibujos y consignas contra la guerra, e hicieron partí­cipes de la protesta a las personas que pasaban por el lugar.

En Jalapa, Veracruz, estudiantes de la normal superior particular Simón Bolí­var efectuaron una manifestación por la paz y recopilaron firmas para exigir un arreglo pací­fico entre los paí­ses en conflicto.

En el puerto de Veracruz, miembros de organizaciones civiles demandaron al gobierno mexicano ratificar una postura de rechazo al proyecto del presidente George W. Bush de lanzar un ataque militar que tiene como objetivo principal apoderarse de las riquezas petroleras de Irak.

En tanto, decenas de jóvenes, hombres y mujeres, de El Paso, Texas, y Ciudad Juárez, Chihuahua, protestaron en el puente internacional Santa Fe y en las márgenes del rí­o Bravo "contra la guerra de Bush contra la humanidad". Los manifestantes bloquearon el puente internacional de manera parcial. La protesta, que fue encabezada por la organización Presencia de Paz Fronteriza, aglutinó estudiantes, religiosos y ciudadanos de ambas naciones que se oponen a la guerra.

En la capital de Chihuahua, estudiantes de preparatoria e instituciones de educación superior repartieron volantes en los principales cruceros de la ciudad y centros comerciales, con mensajes pacifistas y en rechazo a la amenaza de guerra de Estados Unidos contra Irak.

En Tijuana, Baja California, activistas marcharon hacia la garita internacional de San Ysidro, California. "No queremos guerra, por eso nos unimos a cientos de grupos que en todo el mundo este dí­a harán actividades y caminatas", expresó Lilia León Medina, de Humanistas por la Paz.

En tanto, la diócesis de Tijuana anunció que promoverá marchas y misas por la paz.

En Naucalpan, estado de México, Rosario Robles Berlanga, dirigente del PRD, exhortó al gobierno federal a no apoyar el movimiento bélico que ha emprendido Estados Unidos contra Irak, pues dijo que "no queremos que en nombre de México y los mexicanos se promueva una guerra contra esa nación".

Cerca de 300 personas se reunieron en la Plaza de la Patria de Aguascalientes y se manifestaron contra el ataque bélico que prepara Estados Unidos contra Irak.

En Mérida, Yucatán, un grupo de jóvenes provenientes de distintas partes del paí­s y un ciudadano alemán protestaron frente a la representación estadunidense.

LA JORNADA MORELOS Y LA JORNADA SAN LUIS Y ELIO HENRIQUEZ, DAVID CARRIZALES, GUADALUPE LOPEZ, ANDRES MORALES, RUBEN VILLALPANDO, MIROSLAVA BREACH, JORGE CORNEJO, SILVIA CHAVEZ, CLAUDIO BAÑUELOS Y LUIS A. BOFFIL

NO EN NUESTRO NOMBRE

Las marchas se desarrollaron en calma, pese a la presencia intimidatoria de policí­as

Manifestantes de 151 ciudades de EU a Bush: "queremos paz, no guerra"

Sindicalistas, estudiantes, religiosos, poetas y artistas, entre los participantes

JIM CASON Y DAVID BROOKS CORRESPONSALES

Nueva York, 15 de febrero. Manifestantes, tí­teres, veteranos de guerra, sindicalistas, estudiantes, religiosos, poetas y artistas inundaron el centro de Nueva York y otras 150 ciudades estadunidenses para sumarse a la demanda mundial contra la guerra.

"No en nuestro nombre", gritó el actor Danny Glover, consigna repetida durante todo el dí­a por aproximadamente 250 mil (no hay cifra oficial) personas que llenaron más de 20 cuadras de la Primera Avenida, cuyos números se extendieron por todo el lado este del centro de esta ciudad. "Escuchen la voz del pueblo, porque frecuentemente la voz del pueblo es la voz de Dios y estas voces están gritando paz", declaró el arzobispo y premio Nobel de la Paz Desmond Tutu, de Sudáfrica. Los manifestantes respondieron coreando: "paz, paz, paz".

Entre los manifestantes habí­a un contingente de Familias Militares por la Paz, con pancartas que declaraban: "apoyen a nuestras tropas, regrésenlas a casa". Estos son padres y parientes de militares ahora desplegados en el Golfo Pérsico. Una llevaba la foto de su hijo, un marine, que decí­a: "no lo enví­en a una guerra por el petróleo".

Contingentes de veteranos de Vietnam y de otras guerras, y hasta de la organización Veteranos de la Brigada Abraham Lincoln (voluntarios estadunidenses que lucharon en la guerra civil española), algunos con sus condecoraciones militares de batalla y uniformes, se congregaron frente a la biblioteca principal de Nueva York, en la Quinta Avenida y la Calle 42, listos para unirse a la concentración masiva. Coreaban: "hey, hey, Tí­o Sam, no queremos otro Vietnam".

Este era sólo uno de más de 70 contingentes que organizaron sus marchas al sitio principal, casi frente a la sede de la ONU, desde varios puntos de la ciudad, en un dí­a de intenso frí­o.

El gobierno municipal habí­a negado el permiso para marchar, sólo autorizó uno para un mitin inmóvil. Pero esta táctica fracasó cuando diversas marchas, para sumarse a la manifestación, de repente abrumaron a los agentes de seguridad al ocupar partes de las avenidas Lexington, la Tercera y Segunda.

En momentos en que se logró ocupar la calle, estallaron gritos de triunfo de los participantes: "las calles son nuestras", declaraban.

La diversidad de la participación fue notable: jóvenes con aretes en las narices y cabello spike, familias de profesionales con su ropa fina y sus hijos bien portados, sindicalistas del sector de salud, maestros y trabajadores municipales. También enormes contingentes de palestinos, uno de judí­os, cuáqueros, católicos, musulmanes, gays y artistas, entre muchos más.

Aviva Siegel, una abuela de setenta y tantos años, viajó desde los suburbios de Nueva York con su pancarta, que declaraba: "La disidencia es patriótica". Otras mantas y pancartas ofrecí­an toda una gama de expresiones populares e identificaciones: "Teatros por la paz", "Arrojen a Bush, no bombas", "No a la guerra por el petróleo", "Elijan un loco y el resultado es la locura" y otras que declaraban simplemente: "Gracias Francia" y "Gracias Alemania".

"Uno no detiene el terrorismo al aterrorizar a otros", declaró Martin Luther King III, y poco después el actor Harry Belafonte, citando al padre de ese orador, recordó que el gran lí­der de derechos civiles dijo que "si la humanidad no pone fin a la guerra, la guerra pondrá fin a la humanidad".

Otros oradores fueron Susan Sarandon, Pete Seeger y Rosie Perez.

La policí­a trató a los manifestantes como si fueran una amenaza para la ciudad, pues movilizó a miles de agentes en el centro, clausuró algunas estaciones del Metro y colocó francotiradores en algunas azoteas.

La presencia intimidatoria de la policí­a, algunos con equipo antimotí­n y otros a caballo, no logró suprimir el festival de protesta. Al fin del dí­a, las protestas de aquí­ y del resto del paí­s fueron en gran medida pací­ficas, con pocos arrestos (unos 50 en Nueva York).

Decenas de miles más se manifestaron en ciudades de este paí­s, de Yakima, Washington, a Miami, Florida, pasando por Chicago, Filadelfia, Detroit y más.

En Los Angeles, los actores Anjelica Huston, Alfre Woodward, Martin Sheen y el director Rob Reiner, entre otros, encabezaron la marcha. "No hay absolutamente ninguna razón para esta guerra", afirmó Huston.

Mientras el mundo celebraba la paz, en la Casa Blanca se vivió un dí­a de luto.

NO EN NUESTRO NOMBRE

Costa Rica FOTO REUTERS

Jordania FOTO REUTERS

Checoslovaquia FOTO AFP

Brasil FOTO REUTERS

Escocia FOTO REUTERS

Francia FOTO REUTERS

México FOTO CARLOS CISNEROS

NO EN NUESTRO NOMBRE

Aznar, lameculos de Bush, entre las consignas

Más de 5 millones marchan en España contra la guerra

Falsas, las acusaciones de EU contra Irak, recuerdan

ARMANDO G. TEJEDA CORRESPONSAL

Madrid, 15 de febrero. Millones de personas tomaron hoy las principales ciudades españolas bajo el uní­voco mensaje de "no a la guerra", en lo que significó una movilización social sin precedentes en este paí­s.

Madrid, con más de dos millones de manifestantes, y Barcelona, con un millón 300 mil, registraron las mayores concentraciones de esta jornada histórica, en la que se escucharon reiteradas consignas contra la polí­tica belicista del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y crí­ticas a la postura del gobierno español, de José Marí­a Aznar, que respalda la guerra "preventiva" contra Irak.

La convocatoria del Foro Social Mundial, respaldada por todos los partidos polí­ticos de oposición, los sindicatos y gran número de organizaciones no gubernamentales, fue un éxito, al lograr la mayor movilización social en la historia reciente del paí­s, superior incluso a las registradas en los difí­ciles años de la transición a la democracia. La respuesta de los ciudadanos españoles, de Galicia a Andalucí­a, de Cataluña a Extremadura, fue el reflejo del rechazo mayoritario a la postura de Aznar frente a la crisis, al convertirse, junto con el primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, y el presidente italiano, Silvio Berlusconi, en los principales impulsores europeos de los planes militares de George Bush en el golfo Pérsico.

Las 25 manifestaciones que se desarrollaron de forma pací­fica en las principales ciudades de España congregaron a más de cinco millones de personas, quienes decidieron salir a las calles para rechazar "la guerra y a los polí­ticos que nos conducen a la masacre de un pueblo".

En Madrid, la inmensa concentración se desplegó desde la Puerta del Sol hasta la calle de Alcalá y el Paseo de la Castellana, desde la estación ferroviaria de Atocha hasta el monumento a Colón.

La marcha contra la guerra también se convirtió en un escenario en el que se alertó sobre el cúmulo de conflictos y padecimientos endémicos que provoca la "globalización neoliberal", por lo que se escucharon denuncias sobre la situación del pueblo palestino, de la guerra abierta en Colombia, de la situación de hambre y desesperanza que sufre Africa y de la polí­tica de "exterminio" que se aplica a los paí­ses pobres.

Entre los numerosos colectivos estaban presentes simpatizantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, quienes denunciaron la "guerra global y permanente" que impone el "capitalismo neoliberal".

La comitiva, que portaba fotografí­as de niños y jóvenes zapatistas, también reivindicó el "sistemático incumplimiento de los acuerdos de San Andrés" por parte del gobierno mexicano y la situación que sufre América Latina, sobre todo en Argentina y Venezuela.

Todos los manifestantes, encolerizados por la "imposición" de esta guerra en Irak, "sin moral ni justificación", gritaron consignas que reflejan el malestar ante el conflicto bélico y, sobre todo, por la postura del presidente español: "No a la guerra"; "otro mundo es posible", "Aznar, si quieres petróleo limpia el chapopote"; "Aznar, lameculos de Bush" y "no más sangre por petróleo".

Al final de la marcha, el cineasta Pedro Almodóvar y los actores Leonor Watling y Fernando Fernán Gómez irrumpieron en la Puerta del Sol para mandar un mensaje contundente a Bush y Aznar. "Las acusaciones lanzadas por Estados Unidos y el Reino Unido sobre la reanudación de los programas de armas de destrucción masiva por parte de Irak han resultado ser meras excusas para justificar una nueva guerra en Medio Oriente", señaló el comunicado leí­do por Almodóvar.

Pese a ello, añadió, "la administración Bush prosigue con sus preparativos para atacar a este paí­s, habiendo intensificado en las últimas semanas sus presiones para obtener el apoyo internacional a sus planes".

Asimismo, alertó que "el peligro de guerra es inminente", pero "somos más de 2 millones de personas los que estamos hoy aquí­ y no entendemos eso de una guerra preventiva, ya que la única prevención contra la guerra se llama paz".

Después de explicar que Irak es un paí­s hundido en la miseria tras una década de sanciones económicas y bombardeos intermitentes, se advirtió que las consecuencias de una nueva escalada militar en aquel paí­s serán, según datos de la ONU, "de millones de personas afectadas por hambrunas y epidemias y más de dos millones de refugiados", lo que provocó el grito unánime de "asesinos", dirigido a "esos polí­ticos que nos conducen a la guerra".

Asimismo, se advirtió que el ataque a Bagdad provocará un "nuevo ordenamiento mundial, en el que las normas jurí­dicas vigentes hasta ahora habrán quedado anuladas por la nueva doctrina estadunidense de guerra preventiva, suplantando el derecho de autodeterminación de los pueblos".

Fernán Gómez afirmó que "Aznar comprometió ya el apoyo del Estado español a la agresión contra Irak, al ceder sin restricción el uso de las bases conjuntas hispanoestadunidenses, violando con ello la legalidad institucional y la Constitución. "Así­ nos convertimos en agresores directos del pueblo iraquí­, con una nueva guerra de devastación contra su paí­s y nos enfrentamos, en el nuestro, a un peligro de quiebra democrática interna y a un grave proceso de regresión de derechos civiles y libertades", concluyó.

El diputado Raúl Suárez protestó por las referencias de Bush a Dios y la democracia

Lí­der evangélico y Raúl Castro encabezan mitin en La Habana

Se leyeron pasajes de la Biblia, ante el aplauso de los asistentes a la concentración

GERARDO ARREOLA CORRESPONSAL

La Habana, 15 de febrero. En una insólita invocación confesional en un acto oficial, el predicador evangélico Raúl Suárez leyó hoy trozos de la Biblia para mostrar el respaldo de los cristianos cubanos a las protestas mundiales por las amenazas bélicas de Estados Unidos contra Irak.

Aunque el gobierno de Cuba relajó desde la década pasada su actitud ante las minoritarias comunidades religiosas, no es usual que las devociones protagonicen actos polí­ticos.

En este caso, bajo el bruñido lenguaje simbólico habitual en el liderazgo cubano, el mensaje parece ser el de acentuar las coincidencias con el mundo creyente en los afanes antibélicos, como el propio presidente Fidel Castro hizo en la ví­spera, al recordar en un discurso las apelaciones por la paz del papa Juan Pablo II y otros dignatarios religiosos.

La Tribuna Abierta de la Revolución, el mitin de apoyo al gobierno que se celebra regularmente los sábados, se convirtió esta vez en una concentración de rechazo a la polí­tica estadunidense y estuvo encabezada por el vicepresidente y ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Raúl Castro.

La concentración se realizó frente al céntrico hospital Hermanos Ameijeiras, de esta capital, al que asistieron unas 5 mil personas, según los medios informativos oficiales. Con Raúl Castro estuvieron el lí­der del parlamento, Ricardo Alarcón, y el ministro de Cultura, Abel Prieto, entre otros dirigentes.

Raúl Suárez, quien acaba de ser relecto como diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y dirige el Centro Martin Luther King de estudios ecuménicos, protestó por las referencias del presidente George W. Bush a Dios y a la democracia como inspiración de los planes de guerra. "Así­ se calumnia a Dios y es una infamia también contra la democracia.

"Invocar el nombre de Dios, decimos nosotros, para iniciar una guerrra, es un verdadero sacrilegio y una cruel violación de las mismas esencias del Evangelio, el amor al prójimo", dijo Suárez.

Los cristianos "estamos llamados a ser lo expresado en el Evangelio según San Mateo: Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios". Suárez leyó de su Biblia una cita del profeta Miqueas: "y Dios juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas (...) no alzará espada nación contra nación ni se ensayará más para la guerra". El pastor concluyó así­: "frente a los instrumentos ideológicos e idolátricos de la muerte, nosotros escogemos y nos decidimos por la vida. Amén".

La multitud aplaudió el discurso de Suárez y agitó banderitas nacionales, igual que hizo con los demás oradores, entre ellos el cantautor Vicente Feliú y el economista argentino Julio Gambina, quien asistió aquí­ a un encuentro sobre globalización y desarrollo.

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