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Y luego de un tiempo ausente, creemos conveniente regresar a distribuir los de debates mensuales del Observatorio Ciudadano de la Educación.
El Proyecto Educativo del DF OBSERVATORIO CIUDADANO DE LA EDUCACIÓN
DEBATE EDUCATIVO 34
El Proyecto Educativo del Distrito Federal
¿Estamos en camino a una “transformación radical" del sistema educativo para el DF?
El problema mayor a enfrentar: bachillerato
El Distrito Federal (DF) presenta un conjunto de características en materia de educación pública que le hacen único en el país: es la sola entidad en la que no han sido descentralizados los servicios de educación básica; concentra la mayor cantidad de recursos educativos; posee el más complejo subsistema en el área; comparte problemas comunes con otras entidades, y es gobernada por una corriente política e ideológica diferente a la que encabeza el Ejecutivo federal (Comunicado 21, 25/11/99; Debates Educativos 4 y 5, 18/11/04 y 09/12/04, respectivamente).
El pasado mes de febrero, después de variados intentos llevados a cabo por administraciones pasadas del DF y de cierto debate en la actual legislatura local sobre la irresuelta descentralización de los servicios educativos en la entidad, quedó formalmente constituida la Secretaría de Educación (SE). Esta nueva instancia administrativa del gobierno de la Ciudad de México presentó ya un primer “Informe de la Secretaría de Educación", que por su formato constituye más un documento base de política que un programa formal, donde señala que se desea sentar las bases de un modelo “distinto" y “pertinente al contexto actual", y se busca “la transformación radical del actual modelo educativo". Tales propósitos merecen ser objeto de un cuidadoso examen por parte de la ciudadanía.
Proponer la trasformación radical de un modelo educativo no deber caer en un asunto retórico, como la propia SE del DF reconoce. Observatorio considera que se requiere de diagnósticos precisos sobre el estado de la educación en la entidad, así como de asumir una posición crítica, de apertura y de diálogo con todos los actores políticos. Es necesario también, reconocer la complejidad de las relaciones humanas propias del ámbito educativo, y la corresponsabilidad que ello implica; además se requiere de un diseño, implementación y evaluación de políticas imaginativo y consistente que esté alineado con los recursos económicos disponibles, y de ejercicios constantes de información y transparencia En esta entrega, analizaremos si el proyecto educativo del DF cumple con estos requerimientos.
Las cifras y los problemas
Actualmente, existen 2 millones 711 mil alumnos cursando algún nivel educativo en el DF, 65 por ciento se concentra en educación básica, 15 en educación media, 15 en superior y 5 en capacitación para el trabajo (VI Informe de Gobierno, 2006). Cabe destacar que la matrícula total de la entidad se redujo en casi un punto porcentual del ciclo 1990-91 al 2006-07 y esto se debe a la caída en el número de alumnos en educación básica, la cual disminuyó 9.8 por ciento para el periodo mencionado. Esto sugiere el rediseño de la política de cobertura con equidad y representa una oportunidad para realizar un mejor aprovechamiento de los recursos.
De acuerdo con el VI Informe de Gobierno, se estima que en el ciclo escolar 2006-2007 el DF registra una absorción de secundaria, bachillerato y educación superior por arriba del promedio nacional, tal como se presenta también en la eficiencia terminal, que se refiere al porcentaje de personas que concluyen sus estudios en el tiempo establecido, en la que el DF tiene un índice mayor con respecto al promedio nacional en primaria, secundaria y bachillerato. Sin embargo, uno de los problemas más graves que enfrenta la educación en el DF se presenta a nivel bachillerato, donde los indicadores de reprobación (48.5 por ciento) y deserción (16.1 por ciento), son superiores con respecto al promedio nacional (37.7 y 15.2 por ciento, respectivamente). Incluso en el ciclo escolar anterior, 2005-2006, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) estimaba que había sido la entidad con la más alta tasa de reprobación en este nivel, algo que debería discutirse a la luz de las nuevas propuestas del DF sobre la “universalización" de la educación media superior, así como de la permanencia y conclusión de exitosa de los estudios.
Son 16 los planteles que integran el Sistema de Bachillerato del gobierno del DF (SBGDF), estos se ubican en zonas con mayor demanda educativa y con los mayores índices de marginación; su matrícula pasó de 3,062 alumnos en el ciclo 2001-2002 a 15,192 alumnos en el ciclo 2006-2007. Este aumento exponencial refleja la necesidad de una mayor oferta educativa en el nivel. No obstante, poco se sabe de los resultados que se han obtenido en este sistema.
¿Camino hacia una “transformación radical"?
El Informe de la Secretaria de Educación, fechado en marzo de 2007, consigna propósitos tales como atender a grupos que han sido marginados de los beneficios que una ciudad como la de México produce; habla también de la necesidad de redefinir las relaciones entre gobierno y sociedad, de otorgarle pertinencia a la educación, de modernizar los procesos de aprendizaje, de descentralizar los servicios educativos y de trabajar en beneficio directo de los alumnos. Pocos pondrían en cuestionamiento tales objetivos. Pero entre una serie de propósitos y la acción, hay un espacio que si se llegase a ampliar puede ser sumamente perjudicial para un gobierno que recién comienza su gestión y que desea ganar legitimidad. La forma de reducir este espacio conlleva una serie de acciones que deben ir más allá de las buenas intenciones de las autoridades.
En este Informe el diagnóstico que se presenta se centra en dos puntos: por un lado, la falta de vocación federalista del Gobierno federal para descentralizar los servicios educativos y, por el otro, el problema de la desigualdad. Se entiende que el gobierno de la ciudad ha sido reticente a hacerse cargo de los servicios educativos por las implicaciones en el déficit financiero, por la obligatoriedad de hacer aportaciones al gasto educativo nacional, por el potencial conflicto político que supone la relación con el grupo magisterial más heterogéneo y numeroso del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), así como por una oferta pública insuficiente, a la que hace alusión el gobierno del DF sin presentar cifras, para asegurar que la población asista a la escuela y para retener a los alumnos de los grupos más vulnerables. Pero más que incriminar a los gobiernos federales su falta de disposición, se esperaría que el gobierno del DF reconozca que no ha aportado a los servicios educativos los recursos financieros a que le obliga la ley, y que muestre una propuesta precisa para negociarla con seriedad.
El Informe considera tres componentes como “columnas vertebrales" de la acción colectiva: las universidades e instituciones de educación superior de la capital; los maestros, desde la educación media superior hasta la educación preescolar e inicial, acompañados de los jefes de familia y del conjunto de las comunidades académicas, y los ciudadanos, quienes contarán con “nuevos" mecanismos de participación social en educación. Cabe recordar que hasta ahora no ha sido posible definir una política en materia de participación ciudadana ligada a la educación en el DF debido, en parte, a la falta de mecanismos que permitan, más allá de las actividades coordinadas por la Secretaría de Desarrollo Social del DF, la integración del trabajo de todos los actores de la entidad involucrados con la mejora del sector.
El Informe propone 15 programas para el DF con líneas de trabajo muy amplias que indican una falta de definición de “prioridades". Algunos de los cuales ya han empezado a difundirse en los medios de comunicación, pero cuyo comienzo en algunos casos ha sido poco afortunado. Ejemplo de esto es la controversia que se presentó entre el secretario de educación del DF y el rector de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) en relación a la propuesta de “Reforma de la Universidad."
Con respecto a otro de los programas, el de “Universalización de la educación media superior", surgen algunas preguntas que bien podrían nutrir un diálogo con las autoridades. Si se habla de modernizar los sistemas educativos de la Ciudad de México ¿no sería más congruente tratar de asegurar que la población de jóvenes entre 15 y 19 años desarrolle las habilidades necesarias para desempeñarse libre y responsablemente en la vida, independientemente de estar inscritos en alguna institución? Lo cual conllevaría la definición de esas competencias y luego el diseño de estrategias para lograrlo (véase el Capítulo 13, Propuestas para la educación media superior, en La Educación en México, OCE-Siglo XXI, 2007), que no sólo incluyan la alternativa de educación a distancia, la cual ha resultado ser eficaz para alcanzar la “universalización" pero ineficiente para una formación integral de calidad.
En el caso del programa sobre las “Iniciativas legales", se habla de: 1) redefinir el concepto de espacio escolar, normas y especificaciones sobre la seguridad y dignificación del mismo; 2) restituir los derechos de niñas y niños respecto al derecho a la educación y la calidad de la misma; 3) la Ley Orgánica de la UACM, y 4) establecer mecanismos de regulación de la actividad privada en la educación en todos sus niveles, que como se puede observar, están estrechamente relacionadas con temas de gestión institucional, pero ¿con tales iniciativas se logrará avanzar realmente hacía una “transformación radical" del modelo educativo?
Finalmente, en su Informe la SE dice estar “preparada" para que recibir los servicios educativos de parte de la federación siempre y cuando sea en las condiciones de pertinencia, calidad e idoneidad a través de las cuales debe ocurrir un verdadero proceso de descentralización. Declara haber estudiado los “problemas, contradicciones y torpezas" de la descentralización del país y apunta tener “un modelo de descentralización adecuado a las condiciones de esta megalópolis". Cabe recordar que Ley de Educación del DF, expedida en el año 2000 por la Asamblea Legislativa del DF, no ha entrado en vigor debido a que la misma está condicionada a la conclusión del proceso de descentralización de la educación básica y a que la Secretaría de Educación Pública (SEP), por su parte, impugnó diversas disposiciones de dicha Ley que a su juicio contravienen a la Constitución. En cualquier caso, de continuarse por esta línea ¿cómo planear una transformación radical de la educación en el DF sin pensar en el pacto federal?
Reflexión final
Hasta el momento no existe aún un programa educativo suficientemente detallado del DF ni un señalamiento claro acerca de las prioridades que deben atenderse en la entidad. Una alternativa debería ser prestar una especial atención a lo que ya depende del gobierno del DF, que son los bachilleratos y la UACM. En lo general, no parecen estar dadas las condiciones de viabilidad para hablar de una "transformación radical del actual modelo educativo". Para un planteamiento de tal magnitud, debe tomarse conciencia de que hay límites que impone el federalismo a todas las entidades del país según la actual legislación, y deben además analizarse de manera realista las posibilidades de cambio, tomando en cuenta la multiplicidad de actores, la complejidad de las situaciones y los condicionamientos que imponen las mediaciones humanas y los factores culturales en el DF. Es importante, finalmente, que los cambios propuestos se sustenten en un análisis serio de su viabilidad financiera, mismos que echamos de menos en las declaraciones y documentos que ha presentado la SE del DF.
* Agradecemos la colaboración de Dulce C. Mendoza (INIDE-UIA) en la búsqueda de información.
CUADROS
Cuadro 1
Absorción, deserción, reprobación y eficiencia terminal por nivel educativo para el Distrito Federal y a nivel nacional
Ciclo escolar 2006-2007*
Absorción
Deserción
Reprobación
Eficiencia terminal
DF
Nacional
DF
Nacional
DF
Nacional
DF
Nacional
Educación primaria
0.5
1.1
1.2
4.1
98.3
92.2
Educación secundaria
105.0
96.2
4.2
6.8
14.7
17.6
86.5
80.0
Bachillerato
100.9
86.0
16.1
15.2
48.5
37.7
64.5
61.9
Educación superior
98.5
78.6
*Cifras estimadas
Fuente: Presidencia de la República, VI Informe de Gobierno, septiembre de 2006.
Cuadro 2
Informe de la Secretaria de Educación del Gobierno de la Ciudad de México
15 PROGRAMAS “PRIORITARIOS"
Alfabetización permanente.
Educación orientada a la recuperación de la identidad de los pueblos originales de la ciudad de México y los migrantes.
Atención educativa a discapacitados.
Universalización de la educación media superior.
Mejoramiento del entorno escolar y creación del modelo de escuela de siglo XXI.
Iniciativas legales.
Descentralización de la educación básica.
Reforma de la UACM.
Ampliar la inclusión y permanencia de la población infantil en la escuela y garantía de la educación permanente.
Ciudad educadora y del conocimiento.
Apoyo integral al desempeño docente.
Creación de la red de escuelas en transformación.
Mejoramiento de instancias infantiles y centros asistenciales.
Desarrollo de una política de cooperación internacional.
Impulso a la generación y difusión de programas educativos en los medios de comunicación.
GRUPO DE REDACCIÓN DE OCE
Colaboraron en este número
Teresa Bracho (CIDE, División de Administración Pública).
Alejandro Canales (UNAM, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad
y la Educación).
Daniel Cortés Vargas (Doctorante, Universidad de Montreal).
Pedro Flores Crespo (Universidad Iberoamericana, Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación).
Mery Hamui Sutton (UAM-Azcapotzalco, Departamento de Sociología).
Pablo Latapí Sarre (UNAM, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad
y la Educación).
Aurora Loyo (UNAM, Instituto de Investigaciones Sociales).
Aldo Muñoz Armenta (Universidad Iberoamericana, Departamento de Ciencias Sociales y Políticas).
Alejandro Márquez Jiménez (UNAM, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad
y la Educación).
Carlos Muñoz Izquierdo (Universidad Iberoamericana, Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación).
Maira Pavón Tadeo (UNAM, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales).
Roberto Rodríguez (UNAM, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad
y la Educación).
Marisol Silva Laya (Universidad Iberoamericana, Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación).
Lorenza Villa Lever (UNAM, Instituto de Investigaciones Sociales).
Invitamos cordialmente a todos los ciudadanos a sumarse a nuestra iniciativa. Favor de enviar sus nombres, con sus datos de localización e identificación al correo electrónico:
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11.05.2007