Un voto razonado

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Desde hace unos dos años he recibido correos electrónicos en contra de Andrés Manuel López Obrador. Los remitentes casi siempre eran amigos o familiares; ¿querí­an compartirme sus prejuicios o trataban de íƒâ€ší‚«abrirme los ojosíƒâ€ší‚» (a mí­, que renuncié al PRD en el año 2000)? Como todos eran cadenas anónimas, sólo contesté a uno, para precisar una omisión deliberada (o una sospecha: ¿en serio él tení­a el tí­tulo de licenciado por la UNAM?). Las opiniones a menudo carecí­an de sustento0 (íƒâ€ší‚«López Obrador salió [del PRI] en 1988 no por razones éticas, sino porque no pudo conseguir la candidatura para contender por la gubernatura de Tabascoíƒâ€ší‚») e iban desde la impresión má subjetiva (íƒâ€ší‚«es un nacoíƒâ€ší‚») hasta el extremo de descalificarlo por su acento (!) o por su íƒâ€ší‚«perfil psicológicoíƒâ€ší‚» (entrecomillado, por supuesto, para resaltar la superficialidad de un comentario que pretende disfrazarse como el juicio de un íƒâ€ší‚«expertoíƒâ€ší‚»). Dos aspectos coincidí­an en el modus operandi de estos francotiradores1 del ciberespacio: apuntaban a la frenética volatilidad de la memoria y la tergiversaban, la acribillaban como los disparos de una ametralladora con la íƒâ€ší‚«contundenciaíƒâ€ší‚» de las estadí­sticas. Y al emular la máxima de Goebbels (íƒâ€ší‚«una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdadíƒâ€ší‚») desenfundaron sus armas: el olvido y la calumnia.
A López Obrador (Macuspana, Tabasco, 1953; licenciado por la Facultad de Ciencias Polí­ticas y Sociales de la UNAM en 1987, con la tesis Proceso de formación del Estado nacional en México, 1821-1867) se le conoce, sobre todo, por sus conferencias de prensa cuando fue jefe de gobierno del Distrito Federal. La constante aparición en medios informativos para hablar de su gestión fue, desde luego, intencionada: aunque su presencia en la polí­tica mexicana no es poca ni reciente, ¿quién lo recuerda en sus primeras luchas, las de 1988? La primera vez que leí­ la revista Proceso fue en julio de ese mismo año, interesado por las elecciones presidenciales y la efervescencia cardenista. La seguí­ comprando y al mes siguiente me enteré de que en las elecciones locales de noviembre en Tabasco, el Frente Democrático Nacional (PARM, PFCRN, PPS y PMS) tení­a como candidato a gobernador a un expriista; la primera foto de López Obrador que vi en campaña es inolvidable y emblemática: caminando descalzo, inundados los pies de tierra y agua. Volví­ a oí­r su nombre tiempo después, en noviembre de 1990, cuando Cuauhtémoc Cárdenas lo propuso2 para presidir el comité ejecutivo en el primer congreso nacional del PRD. En ese entonces era indiscutible el liderazgo de Cárdenas y su mención no pasó desapercibida; tampoco el que fuera su candidato íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ahora sí­ de verdadíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ en la elección perredista de 1996, frente a Amalia Garcí­a Medina (apoyada por el presidente saliente, el senador Porfirio Muñoz Ledo) y Heberto Castillo Martí­nez. Ganó la presidencia con un golpe mediático certero que luego fue recogido en el videometraje Tabasco: petróleo y resistencia civil (Canal 6 de Julio,3 1996). Es, pues, ademá de un lí­der social competente (en el íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â€žÂ¢97, el PRD conquistó su mayor votación histórica: 25%), un eficaz comunicador; quizá por eso su popularidad (algo que íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“confiesoíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ todaví­a no logro entender).
No sé por qué la figura de Andrés Manuel causa tanta vehemencia, pero en cualquier caso, idealizarlo o satanizarlo4 me parece inconveniente: simplifica la contienda, la conduce a la banalidad y la reduce al estancamiento. Su desempeño al frente del gobierno de la ciudad de México ha sido abordado por todos los analistas polí­ticos, pero una sola opinión íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“incontrovertibleíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ sobrepasa cualquier argumento: en las elecciones intermedias de 2003, el DF le dio una mayorí­a absoluta al PRD, y lo opuesto ocurrió en el ámbito federal: Vicente Fox Quesada (México, DF, 1942; licenciado en administración de empresas por la Universidad Iberoamericana en 1999, con la tesis Generación del plan báico de gobierno, 1995-2000 del estado de Guanajuato) recibió un voto de castigo por prometer en campaña y no cumplir en el gobierno. Deberí­amos, entonces, aprender que en la vorágine electoral la euforia y la elocuencia de un candidato no significan nada si no se cotejan las palabras del presente con los hechos íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“y no las suposicionesíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ del pasado. íƒâ€ší‚«No mentir, no robar y no traicionar al pueblo de Méxicoíƒâ€ší‚», acentuó López Obrador en su última intervención en el debate del 6 de junio. La frase sintetiza sus convicciones y su biografí­a las respalda:

No mentir. Las raí­ces históricas del PAN y del PRD son innegables: en esencia, Acción Nacional fue fundado en 1939 contra el cardenismo y el Partido de la Revolución Democrática en el íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í‹Å“89 (gracias a que el PMS cedió su registro, como una refundación de la izquierda mexicana) contra Carlos Salinas de Gortari. Por eso, ofende que los publicistas del PAN presenten a López Obrador y a Salinas como si fueran exactamente lo mismo.5 Nada má falso: quien legitimó el fraude electoral del íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í‹Å“88 fue la cúpula panista, encabezada por Luis H. íƒÆ’?lvarez, traicionando así­, primero, al candidato presidencial (el neopanista Manuel J. Clouthier,6 muerto en 1989), y luego, los principios de Manuel Gómez Morí­n, para obtener íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“a cambioíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ el reconocimiento de su primer gubernatura (Baja California, el 2 de julio de íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í‹Å“89, mientras que en Michoacán íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“estado que tuvo comicios ese mismo dí­aíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ la alternancia sobrevino hasta el 2001) y el control pleno del PAN.7 ¿Quién puede olvidar las concertacesiones y la afirmación íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“en la época dorada del salinismoíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ de la íƒâ€ší‚«victoria culturalíƒâ€ší‚» del PAN, en el sentido de que la aplicación de la polí­tica económica era íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“decí­an los panistasíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ un vil plagio de sus programas de gobierno? ¿Quién combatió a Carlos Salinas desde el poder legislativo: lo hizo Madrazo, como diputado (1988-91) y senador (1991-93); o Calderón, en la Asamblea de Representantes (1988-91), o como diputado plunimonimal (1991-94)? No; ambos avalaron, en los hechos, al régimen salinista: uno, por sumisión; y el otro, por complicidad. Fue el PRD, en definitiva, quien impulsó la democracia en nuestro paí­s,8 y la transición íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“hay que subrayarloíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ no habrí­a sucedido sin la ruptura de la Corriente Democrática con el PRI, en el íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í‹Å“87; y ahí­ estaba López Obrador, del lado de la esperanza. Así­ que nada de íƒâ€ší‚«primos hermanosíƒâ€ší‚»: el PRD representa a una parte de la izquierda mexicana9 y la ideologí­a del PRI es la transa y las etiquetas de moda (íƒâ€ší‚«nacionalismo revolucionarioíƒâ€ší‚» o íƒâ€ší‚«liberalismo socialíƒâ€ší‚», según convenga); y Felipe Calderón, ¿por qué no se asume como lo que es: un militante de derecha y el candidato de Provida? Por hipócrita. La Historia no miente.
No robar. La austeridad es el sello distintivo de Andrés Manuel en el ejercicio del poder y su labor la ha enfocado al bienestar social íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“desde el trabajo comunitario con los chontales (1977-82), hasta la inversión pública en el DF (2000-2005)íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ y no a enriquecerse, como es costumbre entre los priistas (los lí­deres sindicales, Raúl Salinas de Gortari o Arturo Montiel Rojas, quien contribuyó al endeudamiento del estado de México con alrededor de 8 mil 500 millones de pesos) y los funcionarios panistas (Felipe Calderón se otorgó un préstamo de 3 millones 100 mil pesos cuando llegó a la dirección de Banobras, en febrero de 2003, para ocuparla apenas ocho meses e irse a la secretarí­a de Energí­a y permanecer en su nuevo puesto tan sólo nueve meses). En marzo de 2004, sin embargo, trataron íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“el Ejecutivo federal y el PANíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ de involucrarlo íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“sin éxitoíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ en los videoescándalos de Gustavo Ponce, Carlos Ahumada y los ahora experredistas René Bejarano, Carlos íƒÆ’?maz y Ramón Sosamontes. El impacto de las imágenes íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“editadas, habrí­a que recalcaríƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ no desprestigiaron la honestidad de Andrés Manuel López Obrador. El autodenominado íƒâ€ší‚«gobierno del cambioíƒâ€ší‚», por el contrario, ha probado que el mal manejo de los recursos públicos no es exclusivo de íƒâ€ší‚«la dictadura perfectaíƒâ€ší‚»; tampoco las arbitrariedades: a quienes han abusado de sus atribuciones, sólo les han retirado el cargo, pero no la militancia: Guido Belsasso (comisionado nacional contra las adicciones y exesposo de Sari Bermúdez), Dolores Creel Miranda (titular de la Unidad de Proyectos Especiales del Conaculta), Carlos Flores Alcocer (el célebre embajador Dormimundo en la OCDE), Raúl Muñoz Leos (director de Pemex hasta 2004, esposo de Hilda Ledezma), Francisco Ortiz Ortiz (excoordinador de imagen y mercadotecnia de Vicente Fox y Felipe Calderón), Carlos Rojas Magnon (coordinador de asuntos administrativos del equipo de transición y actual coordinador de la campaña de Gabriela Cuevas, candidata delegacional de Miguel Hidalgo, donde acaba de renunciar al PAN el delegado Fernando Aboitiz Saro), Carmen Segura Rangel (coordinadora general del Sistema Nacional de Protección Civil) y Laura Valdés de Rojas (directora de la Loterí­a Nacional antes de dejársela a los priistas Carlos Salomón y Tomá Ruiz). Estas son las íƒâ€ší‚«manos limpiasíƒâ€ší‚», los tristes nombres del sexenio foxista, a los que se suman los apellidos de las familias Calderón Hinojosa y Zavala Gómez del Campo.10 Una afrenta pública má íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“para no desplegar una larga lista que incluirí­a el tráfico de influencias a favor de los Bribiesca Sahagún y Juan Bueno Torio, por ejemploíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ los rebasa, el Fobaproa: débitos de empresarios y banqueros convertidos en deuda pública. Un negocio redondo: primero, les rescatan sus bancos con cargo al pueblo, y luego, los venden al capital extranjero. Ganancias libres de impuestos y pérdidas estratosféricas para la nación. ¿Ya se le olvidó a Felipe Calderón que fue presidente del PAN entre 1996 y íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â€žÂ¢99, que negoció el Fobaproa con Zedillo, y que en el íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â€žÂ¢98 lo aprobaron las fracciones parlamentarias del tricolor y el blanquiazul, votando una iniciativa presentada por el PAN? ¿por qué no acepta ahora su responsabilidad? o peor aún: ¿a poco el diputado Carlos Medina Plascencia era quien decidí­a en el PAN? Su amnesia es selectiva y también olvida que el Distrito Federal no tiene autonomí­a plena, por lo que su deuda pública debe aprobarse en la Cámara de Diputados, y así­ lo ha hecho el PAN. De nuevo, la hipocresí­a (como dirí­a Javier Livas Cantú: íƒâ€ší‚«para panistas como Felipe, lo que le pase al paí­s es culpa de los mexicanos, nunca del PANíƒâ€ší‚»).11
Al final deberí­amos preguntarnos si queremos que el poder del dinero siga siendo quien mande en México y si permitiremos que el bombardeo de la guerra sucia en los medios nos convenza íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“a fuerza de millones de pesos en spotsíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ de votar por el candidato de la derecha. La mejor propaganda es el trabajo, y Felipe Calderón no ha hecho nada má que ser un burócrata del Partido Acción Nacional. Sólo eso.12
No traicionar. El sublevamiento zapatista en Chiapas, los diálogos de paz encabezados por el subcomandante Marcos13 y el comisionado Manuel Camacho Solí­s, los asesinatos del candidato Luis Donaldo Colosio y el diputado electo José Francisco Ruiz Massieu, el debate ganado por Diego Fernández de Cevallos y la elección presidencial ganada por Ernesto Zedillo Ponce de León, fueron los acontecimientos del turbulento 1994 que precedieron a las elecciones para gobernador de Tabasco en noviembre, protagonizadas por el perredista Andrés Manuel López Obrador y el carlista íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“por Cabal Peniche, Hank González y SalinasíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ Roberto Madrazo Pintado (Villahermosa, Tabasco, 1952; abogado por la Facultad de Derecho de la UNAM en 1974 con la tesis La seguridad social en el ámbito internacional). ¿Volveremos a esos dí­as en que la injusticia favorecí­a al candidato oficial?14 En junio de 1995 se comprobó que los gastos de campaña del hijo de Carlos Madrazo Becerra15 ascendieron a 240 millones de pesos (unos 70 millones de dólares en esa época), cuando el tope legal era de 4, y no pudo hacerse nada: una rebelión de priistas tabasqueños impidió que Madrazo se separara de su cargo y en compensación se incorporara al gabinete del presidente Zedillo. Después, en íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í‹Å“98, Jorge Emilio González íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“actual aliado del PRIíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ paralizó en la Cámara de Diputados el juicio polí­tico de quien finalmente fue gobernador de Tabasco entre el 1 de enero de 1995 y el 31 de diciembre de 2000, dos dí­as después de que el Trife anulara, por inequitativas, las elecciones de octubre de ese último año.16 Es, pues, evidente el respeto que los perredistas han tenido a los procesos electorales: a pesar de la ilegitimidad del gobierno madracista, hace once años las protestas no desbordaron los cauces polí­ticos de la impugnación, la denuncia, la resistencia civil y la oposición desde la cámara local y los ayuntamientos.
Pero la historia no termina ahí­, hay un acontecimiento que nunca ha sido desmentido y que demuestra la integridad moral de López Obrador: antes de ser postulado por segunda ocasión a la gubernatura de Tabasco, Andrés Manuel escuchó la propuesta que le hizo Ernesto Zedillo para evitar cualquier conflicto post-electoral: que fuera el candidato de unidad del PRD y del PRI. Su rotunda negativa refuta a sus acusadores: no busca alianzas con los priistas de arriba (con quienes tiene profundas diferencias), no está obsesionado por alcanzar el poder a cualquier precio (pisoteando sus principios en el camino) y, sobre todo, no traiciona a la gente que confí­a en él.

Si alguien ha traicionado a sus votantes, ese ha sido Vicente Fox; sus promesas de campaña fueron muchas y era iluso pensar que las cumplirí­a todas, excepto una, la medular: el cambio. No hubo tal y el pretexto es una burda falacia: aducir que los priistas no lo dejaron gobernar, cuando es cada vez má claro que su ascenso a la presidencia se debió a un pacto entre élites. Han gobernado juntos íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“con sus maticesíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ desde el sexenio salinista (Procampo y Pronasol íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“posteriormente conocido como Progresa y OportunidadesíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ continúan), se han cedido cargos públicos mutuamente (desde Antonio Lozano Gracia con Zedillo, hasta Francisco Gil Dí­az con Fox) y ambos decidieron (con la anuencia de los precandidatos Madrazo y Creel) el desafuero de López Obrador el 7 de abril de 2005.17 Pocas cosas han cambiado (la creación del Ifai fue una de ellas) y, má bien, los males de nuestro deplorable régimen se agravaron. Ejemplos sobran: gobernadores como Ulises Ruiz, Enrique Peña, Arturo Montiel, Mario Marí­n o Sergio Estrada gozaron de total inmunidad, áreas clave como las secretarí­as de Gobernación y Relaciones Exteriores se condujeron con una soberbia torpeza, el Ejecutivo federal se sometió a los headhunters y al poder fáctico de Televisa18 y TV Azteca, y en contraposición silenció el periodismo crí­tico del Canal 40, sin olvidar, naturalmente, el principal lastre: Marta Sahagún. Por su deshonestidad, los gobiernos panistas perdieron Chihuahua, Nuevo León y Nayarit íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“y ahora probablemente Morelos y JaliscoíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“, repercusión que se ha extendido a Foxilandia: sus candidatos, Santiago Creel y Javier Usabiaga, encarnaron el desprestigio de la estafa y los rechazaron. Su sexenio está colmado de fracasos y una derrota electoral má la tendrí­a que asumir él, y no del PAN; por eso, miembros de su primer gabinete (Florencio Salazar, Eduardo Sojo y Josefina Vázquez Mota) se incorporaron a la campaña de Felipe Calderón, aunque él no sea su abanderado y los dos rivalicen a raí­z de sus posiciones ideológicas: Fox, en un desdibujado centro moderado; y Calderón, en la ortodoxia paleopanista. No hay duda: quien crea que votar por Acción Nacional signifique un respaldo a la gestión íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“buena o mala, según se veaíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ de Fox, se equivoca. Es un voto por el conservadurismo y la mediocridad.
A Felipe de Jesús Calderón Hinojosa (Morelia, Michoacán, 1962; abogado por la Escuela Libre de Derecho en 1987 con la tesis Inconstitucionalidad de la deuda pública externa mexicana, 1982-1986) no se le reconoce actividad profesional fuera del PAN. Es un burócrata de partido que alcanzó la presidencia del panismo en marzo del íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í‹Å“96, un año después de pretender la gubernatura de Michoacán. La brillantez de su oratoria no se asemeja a su grisácea biografí­a,19 y los méritos que se atribuye son de otros: la reforma polí­tica de agosto de 1996, por ejemplo, fue la culminación de los acuerdos alentados, desde la dirigencia de sus partidos, por Porfirio Muñoz Ledo y Carlos Castillo Peraza, hombres con visión de Estado, a decir de Jorge Carpizo, exsecretario de Gobernación; su intervención, en todo caso, fue como secretario general del PAN entre 1993 y íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â€žÂ¢96. Tampoco hizo nada para que Vicente Fox llegara a la presidencia de la República, ni siquiera porque era candidato plurinominal a la Cámara de Diputados: terminado su periodo al frente del PAN, se autoexilió en Estados Unidos, y cuando regresó para ocupar la coordinación de su bancada no sacó adelante ninguna de las llamadas íƒâ€ší‚«reformas estructuralesíƒâ€ší‚», notoria incapacidad que repitió en la secretarí­a de Energí­a con la reforma energética. Y ahora se presenta íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“maquillado por la mercadotecniaíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ como un hombre ganador íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“cuando ha sido todo lo contrario: un mediocreíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ y un polí­tico íƒâ€ší‚«intachableíƒâ€ší‚»; ¿con qué cara lo dice, si se alió con Elba Esther Gordillo, la millonaria cacique del SNTE? ¿y qué implica la adhesión pública de zedillistas como Genaro Borrego, Diódoro Carrasco (candidato panista en la tercera circunscripción), Jesús Reyes Heroles González-Garza, Andrés Rozenthal, Carlos Ruiz Sacristán y Luis Téllez? Continuidad es la palabra, y su sonrisa psicótica es la expresión inalterable de una imagen forzada que intenta inspirar confianza (así­ esté hablando de temas tan serios como la pobreza, inexplicablemente no deja de sonreí­r). Eso es Felipe: la simulación. No nos engañemos.
El miércoles 28 de junio concluyen las campañas presidenciales; ¿desde cuándo comenzaron? Desde que el presidente Fox mostró que la ingobernabilidad era la caracterí­stica de su mandato, el de una autoridad débil, perpleja ante el reto de traducir en acciones la palabra empeñada y administrar con rectitud los recursos públicos. Su mayor logro íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“como señaló el New York TimesíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ sigue siendo su propia elección, y su infausta herencia íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“habrí­a que agregaríƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ ha sido el estilo verbal impregnado en las campañas del 2000 a la fecha: el artificio y la chabacanerí­a. Vicente Fox supo ser un buen candidato, pero en la presidencia de la República perdió el tiempo en trivialidades y se esfumó su grandeza: olvidó su historia como opositor y emprendió una desatinada disputa contra el jefe de gobierno de la ciudad de México. Desde entonces, el 2006 ha girado en torno a la agenda polí­tica de Andrés Manuel López Obrador, actualmente candidato de la coalición Por el Bien de Todos. Ha sido el rival a vencer y no han podido noquearlo. La insidia ha incluido el paraje San Juan, el sueldo de Nicolá Mollinedo, el caso de El Encino, la manipulación de encuestas20 y, sobre todo, la injuria de los internautas íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“algunos de ellos, conmovedores e histéricos, reenviando las íƒâ€ší‚«espontáneasíƒâ€ší‚» cartas de supuestos venezolanos21 arrepentidos de sufragar por el Movimiento Quinta RepúblicaíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“, pues sorprende que los panistas desdeñaran la urbanidad polí­tica y prefirieran que el tono de sus declaraciones fuera la falsedad, el insulto y la acusación desmesurada. Fue una desastrosa estrategia: súbitamente subieron en las encuestas, pero no esperaban recibir la desautorización de sus alarmantes ataques por el Trife (un mes después de difundirlos, ante la usual displicencia del IFE y la cerrazón de su consejero presidente, Luis Carlos Ugalde, quien debe su designación a la diputada Elba Esther Gordillo y a su cercaní­a con el PRI; su exesposa, Lí­a Limón, por cierto, es integrante de la campaña electoral de Calderón); los agraviados, por su parte, revirtieron el golpe asestando uno má contundente: la publicidad negativa contra López Obrador recuerda el íƒâ€ší‚«voto del miedoíƒâ€ší‚» en el íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â€žÂ¢94 y recurre a los mismos calificativos que le endilgaron al movimiento del íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í‹Å“68 y a Cuauhtémoc Cárdenas al inicio de su campaña presidencial en 1987 (delirantes, en el primer caso sospechaban de una íƒâ€ší‚«conjura comunistaíƒâ€ší‚»; y en el segundo, vociferaban que ese íƒâ€ší‚«populismo mesiánicoíƒâ€ší‚» nos llevarí­a a la ruina, pero el PRD ha gobernado el DF desde 1997 y la ciudad, en ningún momento, ha estado en riesgo de un colapso económico;22 esos gritos ahora son tersos reconocimientos, respectivamente, a los promotores de la democracia y a la izquierda íƒâ€ší‚«sensataíƒâ€ší‚» alineada a Cárdenas, una izquierda progresista); el contraataque de los partidarios de Andrés Manuel consistió en divulgar hechos verí­dicos y pruebas documentales (las artimañas de Juan Camilo Mouriño Terrazo y César Nava Vázquez, del equipo de campaña de Calderón, en su paso por el gobierno federal), y no regodearse en tergiversar o distorsionar números y frases fuera de contexto, como acostumbran hacer los conservadores: con odio e intolerancia, imitando los íƒâ€ší‚«valoresíƒâ€ší‚» y la íƒâ€ší‚«valentí­a varonilíƒâ€ší‚» de Franco, Pinochet, Mussolini, Somoza, Videla y su máximo í­dolo, José Marí­a Aznar, servil en la invasión a Irak, farsante en los atentados del 11 de marzo de 2004 y capataz de Antonio Solá Reche, uno de los principales asesores de Felipe Calderón. La intención de las desesperadas campañas del PAN y el empresariado es, como hemos visto, sembrar el temor, y al mismo tiempo asociar la imagen de su candidato con la de los lí­deres que lo respaldan y que, igualmente, carecen de autoridad moral: ¿quién puede confiar en Carlos Hermosillo, que en 1997 llamó a votar por Alfredo del Mazo González, o en Marí­a del Sol y Pandora, quienes a finales de 1990 cantaron emocionadas en el videoclip del himno salinista compuesto por Marco Antonio Flores para glorificar al Programa Nacional de Solidaridad? En todo caso, lo que le conviene al paí­s es un decisivo impulso a la ciencia y la tecnologí­a, y en ese campo cientí­ficos como Francisco Bolí­var Zapata, Axel Didriksson, René Drucker Colí­n, Alfredo López Austin, Eugenia OíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â€žÂ¢Reilly Regueiro, Manuel Peimbert, Margarita Rosado Solí­s y Edur Velasco Arregui están con López Obrador. Todos los temores que alega la derecha son falsos, porque el comportamiento histórico del PRD ha sido (casi) irreprochable: demostró su responsabilidad en el íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â€žÂ¢97, cuando Porfirio Muñoz Ledo respondió el tercer informe de Ernesto Zedillo (¿no es desconcertante que dos años después, en el mismo acto y desde la misma tribuna, Carlos Medina Plascencia le faltara el respeto a la investidura presidencial?); y en el parteaguas del íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â€žÂ¢88 y en el 2005 con el desafuero: los vaticinios que hablaban de una violenta reacción de los seguidores de Cárdenas y López Obrador se vinieron abajo con la realidad y el estoicismo de la izquierda republicana, que ha estado a la altura de las circunstancias y que, ademá, practica algo que no posee la derecha mexicana: autocrí­tica.
Abundan las razones para lamentar el nivel de discusión al que llegaron las campañas presidenciales: reducidas a los eslóganes, las pancartas y los treinta segundos en televisión y radio. La polí­tica nacional fue arrastrada al reflejo condicionado. A lo inmediato. A la tiraní­a del presente. Al cambio de ánimo. Y las noticias se empantanaron en lo anecdótico y en la pirotecnia. Millones se abstendrán (y de esos millones, miles de ciudadanos lo hará desde la izquierda radical). Yo no. Para mí­ votar es un deber ineludible23 y un desperdicio si no se ejerce. No es fácil decidir quién merece nuestro voto y vislumbrar su repercusión en el conteo final y los poderes públicos, pero creo que informarse concienzudamente ayuda a disipar factores irrelevantes como la simpatí­a o la antipatí­a que genera un candidato y su campaña propagandí­stica. Debo detenerme en este punto para reflexionar un poco má e indagar las consideraciones que me motivan a votar por tal o cual emblema. Y quizá sea precisamente eso: sentirme identificado con una propuesta franca, fincada en una historia que garantice la credibilidad del discurso polí­tico y no mezcle los intereses partidistas con la función pública24 (no es casual, en ese sentido, la presencia de Josefina Vázquez Mota, exsecretaria de Desarrollo Social, en la precampaña y la campaña de Felipe Calderón). Por eso, desde que renuncié al PRD, he votado íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“en las elecciones para diputados federalesíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ por los candidatos socialdemócratas: Democracia Social, en el 2000; México Posible, en el 2003; y este año volveré a tachar su lista plurinominal de la quinta circunscripción, con la certeza de que Elsa Conde Rodrí­guez, psicóloga y feminista, tendrá una curul en San Lázaro y Alternativa obtenga, por fin, su registro electoral. En el caso de los escaños del Senado de la República, no me interesa tanto el listado de los plurinominales,25 sino quién encabeza la primera fórmula para el estado de México: y en esa boleta, sin dudarlo, votaré por Yeidckol Polevnsky, porque su voz frente a las fraudulentas elecciones para gobernador fue firme y valerosa y su proyecto de gobierno era el mejor. En contraste, sus contendientes son unos truhanes: la priista Rebeca Godí­nez, premiada con esta candidatura por aprobar en la Sección Instructora el desafuero de López Obrador; y el panista Ulises Ramí­rez, alcalde con licencia de Tlalnepantla: repentinamente millonario, inmoralmente impune; un delincuente de cuello blanco.
Si estos comicios no fueran tan reñidos, habrí­a votado por Patricia Mercado Castro. Por fortuna, mucha gente lo hará y así­ su partido podrá rebasar el mí­nimo necesario para conservar su registro, punto culminante de una proeza iniciada con el liderazgo del experredista Gilberto Rincón Gallardo, ahora presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. Seis años tuvieron que pasar para conseguirlo; ¿pero cuántos años má tomarí­a igualar las condiciones propicias para el arribo de un candidato de izquierda a la presidencia de México? alcanzar el 2% de la votación es poco, si se le compara con el esfuerzo requerido para conquistarla. Y ya estamos muy cerca.
Muchos han dicho que la figura de Andrés Manuel polariza a la sociedad; no es eso, no nos distraigamos: lo que nos ofende es la desigualdad y la indignante ostentación de la miseria. El descontento y la confrontación no son fortuitos: lo incubó el modelo económico que padecemos. Algunos creen que la continuidad es preferible. Algunos, incluso, aseguran que de no ser así­ se perderá todo. ¿Con qué documentan su pesimismo y sus amenazas? Con invenciones. Con antifaces. Con sarapes. Millones de jóvenes e indecisos están entre la historia y la esperanza, y al decidir su voto tendrán que pensar cuáles son los temas prioritarios para nuestro paí­s. Educación de calidad, empleo, justicia y narcotráfico son algunos de ellos, deformados por los tecnócratas en negocio, subempleo, injusticia y criminalidad; ¿quién lo consintió y qué hicieron para extirparlo? Nadie. Nada.

Yo voy a votar por López Obrador; no por el candidato, sino por el polí­tico: el único que se yergue frente al salinismo y su perniciosa influencia en la gente de poder. Los adversarios del candidato de la coalición Por el Bien de Todos no son el PAN o el PRI, sino el titiritero: Carlos Salinas. Los polí­ticos del paí­s se han doblegado a sus pies y han puesto en práctica sus dictados neocapitalistas. Todos menos Andrés Manuel. Ese es el peligro del que hablan: peligro para los privilegiados y los cómplices del saqueo de los bienes nacionales. Ese es el cambio verdadero. Y es posible en la medida en que nosotros cambiemos y contribuyamos al desarrollo de México. Hoy con nuestro voto convencido por López Obrador. Un voto, el tuyo, es suficiente para superar la coacción y hacer historia. Eso es lo que necesita nuestra democracia,26 un giro a la izquierda. Créelo: vamos a ganar.

Christian Ordóñez Bueno
30 años. Originario de El Oro, México (distrito 3). Ha sido editor, corrector de estilo, bibliotecario, narrador esquizofónico y empleado de mostrador de una librerí­a y de un videoclub. En 1997 obtuvo el Premio Nezahualcóyotl de Poesí­a por Caja de resonancia y otros poemas. Actualmente escribe su primer libro y la biografí­a del artista Harold Winslow Allen (1918-2001). El autor se disculpa por no agregar una posdata sobre el posdebate y agradece a quienes redistribuyan este ensayo narrativo por internet o de mano en mano.
Weblog: http://sombrainvisible.blogspot.com
Correo electrónico: christian.ordonhez@gmail.com

Notas
0 Como decir que la selección mexicana de futbol, dirigida por el fanfarrón Ricardo Antonio La Volpe, será campeona del mundo nada má porque sí­.
1 Algunos de ellos anti-lópezobradoristas profesionales y furibundos, como los empresarios Vicente Fox, Claudio X. González y Enrique Krauze y los editorialistas Óscar Mario Beteta, José Carreño Carlón, Jorge Castañeda Gutman (íƒâ€ší‚«honesto e inteligenteíƒâ€ší‚», calificaba a López Obrador en noviembre del íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í‹Å“88), Jorge Fernández Menéndez, íƒÆ’í¢â‚¬Â°rick Guerrero Rosas (conferencista del íƒâ€ší‚«claustro profesoralíƒâ€ší‚» de la Fundación Miguel íƒÆ’?ngel Cornejo, al igual que Josefina Vázquez Mota), Pablo Hiriart (director de La Crónica de Hoy, propiedad de Jorge Kahwagi Gastine), Eduardo Ruiz Healy, Jaime Sánchez Susarrey, Jesús Silva Márquez y, lamentablemente, Luis González de Alba, Ricardo Pascoe Pierce (experretista, experredista, excardenista, embajador de México en Cuba de diciembre de 2000 a octubre de 2002 y candidato a delegado de Benito Juárez por México Posible en 2003), Rogelio Villarreal Mací­as y Gabriel Zaid.
2 Como suele hacerlo cada vez que se ve en el dilema de votar por sí­ mismo, prefiere hacerlo por un personaje simbólico: en 1988 lo hizo por Superbarrio Gómez, en íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í‹Å“94 por Rosario Ibarra, en íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í‹Å“97 por Carlos Monsiváis y en el 2000 por Pablo González Casanova.
3 Otros tí­tulos donde aparece Andrés Manuel López Obrador son: íƒâ€ší‚¡Que renuncie! (1989), El éxodo y otras quemazones (1992), El gran circo del Fobaproa (1998) y Telecomplot (2004).
4 ¿De dónde vendrá la insistencia de equipararlo al presidente venezolano Hugo Chávez, si no tienen nada en común, excepto íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“quizáíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ el ser aficionados al beisbol? ¿acaso, si se les vincula, equivale a una invocación al Diablo, como decir maliciosamente íƒâ€ší‚«Juárezíƒâ€ší‚» frente a un conservador? Lo mismo han querido hacer sumando a Fidel Castro y Evo Morales, quien íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“poco antes de asumir la presidencia de BoliviaíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ declaró que en México tiene dos amigos: Cuauhtémoc Cárdenas íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“recientemente designado coordinador de la comisión organizadora de las conmemoraciones del 2010íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ y el subcomandante Marcos (ambos, como se sabe públicamente, férreos detractores de Andrés Manuel López Obrador). Tal vez con quien tenga mayor parecido sea con el presidente de la República Oriental del Uruguay, Tabaré Vázquez, por su liderazgo en la oposición y su gestión al frente de un gobierno capitalino.
5 Es cierto que algunos coordinadores de las Redes Ciudadanas que apoyan a López Obrador trabajaron en el sexenio de Salinas, pero todos ellos rompieron con él, particularmente Manuel Camacho Solí­s. Con frecuencia esta relación suele empañar una de mayor relevancia: la incorporación de colosistas como Federico Arreola Castillo y Alfonso Durazo Montaño (exsecretario particular de Luis Donaldo Colosio y Vicente Fox).
6 A propósito, su hija, la diputada federal Tatiana Clouthier Carrillo, decepcionada, renunció al PAN en marzo de 2005, ejemplo excepcional de una mujer congruente con sus ideales.
7 En 1992, indignados por la cercaní­a del panismo con el presidente Salinas, renunciaron a su larga militancia los miembros del Foro Democrático y Doctrinario, algunos de los cuales luego fueron diputados federales por el PRD y funcionarios en el gobierno de Cárdenas, como Jesús González Schmall y Mauro González Luna, y Bernardo Bátiz en el de López Obrador; otros má fundaron el Partido Alianza Social, de orientación demócrata-cristiana.
8 También habrí­a que incluir el surgimiento, aunque en menor medida, del neopanismo en los años ochenta, una influencia embrionaria que fue protagonista casi un lustro después, cuando Fox íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“un neopanista heterodoxoíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ consiguió la postulación de su partido (a contracorriente de la cúpula panista, a la cual pertenece Felipe Calderón) y ganó la presidencia de la República. Fue el ingreso de esa corriente empresarial la que desencadenó la renuncia de Luis Calderón Vega íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“padre de Felipe y fundador del PAN, ubicado en su vertiente religiosaíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ en 1981.
9 O como bien dirí­a Juan Gabriel: íƒâ€ší‚«los que le van al PRD son los del puebloíƒâ€ší‚».
10 Una minuciosa investigación periodí­stica publicada en Proceso, titulada atinadamente Vivir del erario, ensambla todos sus nexos familiares con el poder y permite concluir que el nepotismo es la cualidad íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“profesada como dogmaíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ del candidato presidencial del PAN. Repasemos aquí­ las 5 razones para no votar por Felipe Calderón, argumentadas por Federico Arreola en el número 1 de Eme Equis, página 16, del 6 de febrero de 2006: 1) Por su cuñado, Juan Ignacio Zavala, quien trabajó en la peor PGR de la historia (la de Lozano Gracia, en el sexenio de Zedillo), colaboró con Jorge Castañeda en Relaciones Exteriores (en la que convirtió a un pintoresco intelectual en un estrambótico canciller) y fue uno de los comunicadores principales de Vicente Fox cuando el presidente vivió su má lamentable crisis de imagen. Como tiene íƒâ€ší‚«experienciaíƒâ€ší‚», ocuparí­a un cargo relevante en el gobierno si Calderón ganara la elección presidencial. 2) Por su esposa, Margarita Zavala Gómez del Campo. Juan Ignacio, sin duda, serí­a un problema menor. El problema verdaderamente serio lo representarí­a la aspirante a primera dama. Serí­a Marta II, pero como en Hollywood, en esta pelí­cula el monstruo volverí­a a las pantallas mucho má dañino y con má poder destructor. 3) Por su hermana, Luisa Marí­a Guadalupe Calderón Hinojosa, quien actualmente es senadora, pero quiere llegar a má en el gobierno de Felipillo. 4) Por su hermano Juan Luis Calderón, un burócrata de ligas menores al que ya le anda por llegar a las grandes ligas de la mano del orgullo de la familia. 5) Por nepotista, pues, la gente no deberí­a votar por Felipe Calderón (...)
11 Para revisar la vergonzosa participación de Calderón, recomiendo la entrevista a Gabriel Reyes Orona, exdirector jurí­dico de los fondos Bancario para la Protección al Ahorro (Fobaproa) y de Apoyo al Mercado de Valores (Fameval) y exprocurador fiscal de la federación: http://www.jornada.unam.mx/2006/06/06/003n1pol.php, o el libro: Fobaproa, expediente abierto (Grijalbo, 1999), de Andrés Manuel López Obrador.
12 Por último, un tema no menos importante, sobre el financiamiento de las precampañas: ¿de dónde provino el excesivo gasto publicitario del senador Enrique Jackson y los gobernadores presidenciables del PRI? ¿fue el desví­o de recursos públicos o la soga al cuello tendida por gente adinerada, especialmente la de los medios masivos? En ese sentido, Andrés Manuel no está atado a ningún empresario o mafia que comprometa su independencia para gobernar.
13 Algunos textos del Sc. I. Marcos en internet: http://www.jornadasinfronteras.com/articulistas/marcos.html y http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&id=Subcomandante%20Marcos&ini...
14 En el estado de México ya lo vivimos en el 2005: obstinado por lograr en las urnas una aplastante victoria que afianzara su precandidatura, Arturo Montiel impuso a su sucesor (Enrique Peña, uno de sus hombres cercanos, por si fuera necesario íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“como lo esíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ el encubrimiento), primero en el PRI, y luego gracias a una costosa campaña publicitaria apoyada, ademá, ilegalmente con los recursos económicos, humanos y materiales del Programa de Regionalización del gobierno estatal. Las autoridades electorales cerraron los ojos ante los reclamos, pero ocho meses después los electores exhibieron el espejismo y la votación del PRI se desplomó.
15 Curiosamente, hay dos polí­ticos que fueron cercanos colaboradores de Carlos Madrazo y que en la actualidad son contrincantes: Juan José Rodrí­guez Prats (en el PAN) y José Agustí­n Ortiz Pinchetti (en el PRD); el primero, candidato a gobernador de Tabasco en 1994; y el segundo, consejero ciudadano del IFE entre 1993 y íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â€žÂ¢96, al igual que Santiago Creel Miranda, quienes íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“junto a Juan Molinar Horcasitas y el entonces secretario general del PAN, Felipe CalderóníƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ exigieron la remoción de Roberto Madrazo, lo que íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“por desgracia, como se sabeíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ no prosperó.
16 Si bien Madrazo pidió licencia como gobernador para contender por la candidatura presidencial del PRI íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“obtenida por Francisco LabastidaíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“, él era quien realmente gobernaba en Tabasco, y tuvo el descaro de volver al puesto que literalmente compró. A la postre Manuel Andrade íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“su candidatoíƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â‚¬Å“ tomó posesión tras unos nuevos comicios.
17 Veinte dí­as después, Vicente Fox (el estadista) dio marcha atrá al embrollo que él mismo incitó, atendiendo má a las opiniones de los analistas en el extranjero que a las voces en México pidiéndole rectificar.
18 De los 49 senadores del PRI y del PVEM que aprobaron la Ley Televisa, 17 de ellos se van a presentar a la elección de diputados como candidatos plurinominales por la Alianza por México (en el caso de los uninominales se indica el distrito electoral correspondiente y también, entre paréntesis, a los paráitos del Partido Verde): Ricardo Aldana Prieto, Joel Ayala Almeida, César Camacho Quiroz, Sara Castellanos Cortés (PVEM), Carlos Chaurand Arzate, Araceli Escalante Jasso, Emilio Gamboa Patrón, Yolanda Eugenia González Hernández (dtto. 6 de San Luis Potosí­), Jorge Emilio González Martí­nez (PVEM), Mariano González Zarur, Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, Gloria Lavara Mejí­a (PVEM), Arely Madrid Tovilla, Ví­ctor Manuel Méndez Lanz (dtto. 1 de Campeche), Martha Sofí­a Tamayo Morales (dtto. 5 de Sinaloa), Verónica Velasco Rodrí­guez (PVEM) y Héctor Vicario Castrejón (dtto. 6 de Guerrero). En cuanto al PAN, 14 de los 31 senadores aparecerán de nuevo en las boletas: Micaela Aguilar González, Gerardo Buganza Salmerón, Gustavo Cárdenas Gutiérrez, Benjamí­n Gallegos Soto, Addy Joaquí­n Coldwell, Jeffrey Max Jones Jones (dtto. 7 de Chihuahua), Héctor Larios Córdova, Lydia Madero Garcí­a (dtto. 5 de Tamaulipas), Carlos Madrazo Limón, Jorge Rubén Nordhausen González, Juan José Rodrí­guez Prats, Demetrio Sodi de la Tijera (DF), Ví­ctor Manuel Torres Herrera y Jorge Zermeño Infante.
19 Con pulcritud, Sabina Berman hace un extenso repaso a su vida en Letras Libres: http://www.letraslibres.com/index.php?art=11292
20 Es importante saber que los resultados de las encuestas dependen de quién las paga y qué efecto buscan con su publicación; má aún, desenmascararlas: Arcop, de Rafael Giménez, es una encuestadora que trabaja para el PAN desde los años noventa; GEA-ISA tiene como accionista a Jesús Reyes Heroles González-Garza, secretario de Estado con Zedillo y promotor de la candidatura de Calderón, y BGC tiene como socio a Ulises Beltrán, el encuestador de cabecera del omnipresente Salinas.
21 Villanos de ocasión: en el íƒÂ¢í¢â€šÂ¬í¢â€žÂ¢88, para frenar su popularidad, los priistas tabasqueños decí­an que eran nicaragüenses los asesores del frentista López Obrador. Dieciocho años después, los panistas denuncian la asesorí­a del gobierno chavista a la coalición Por el Bien de Todos e inventan rumores por doquier, aunque las únicas pruebas existentes sean en su contra: Calderón se reúne con exguerrilleros centroamericanos y es aconsejado por asesores de Aznar y el Partido Popular (un internacionalismo recí­proco: Armando Enrí­quez Flores, presidente municipal de Toluca con licencia y candidato a diputado federal por el PAN, viajó a Venezuela para secundar a los opositores de Hugo Chávez).
22 Consultar los comentarios de León Bendesky al plan económico de Andrés Manuel López Obrador: http://www.jornada.unam.mx/2006/06/05/027a1eco.php (nótese que se trata de un análisis económico y no de polí­tica-ficción)
23 Aunque a veces el panorama sea desalentador (Chiapas e Hidalgo) y los tránsfugas (apenas en octubre pasado, Roberto Campa Cifrián era priista) y los dinojuniors (Marco Antonio Peyrot, hijo del secretario de Marina, en el PAN, y Claudia Corichi, hija de la gobernadora de Zacatecas, en el PRD) acaparen las candidaturas, siempre habrá alguien por quien valga la pena sufragar: Edmundo Cancino Gómez, por ejemplo, si mi distrito electoral fuera el 35 del estado de México.
24 En esta ocasión los chivos expiatorios han sido el excoordinador de proyectos de la dirección jurí­dica del IFE y el exdelegado estatal de la Secretarí­a de Gobernación en Tamaulipas.
25 Aunque sí­ me preocupa esta aberración llena de exgobernadores panistas y priistas, y personajes como Santiago Creel (¿su pase al club de los intocables?), Ramón Muñoz Gutiérrez (jefe de la Oficina de la Presidencia para la Innovación Gubernamental), Jorge Mendoza Garza (vicepresidente de información de TV Azteca) y Carlos Romero Deschamps. Lo peor es que las últimas encuestas indican que el PRI tendrá mayorí­a en ambas cámaras. Lo bueno es que no pasará lo mismo en la presidencia (íƒâ€ší‚«¿Tú le crees a Madrazo? Yo tampocoíƒâ€ší‚»), así­ se hayan sumado a su campaña el ala campesina de Alternativa y el íƒâ€ší‚«simisocialistaíƒâ€ší‚» Ví­ctor González Torres.

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1. ¿QUIEN ES REALMENTE CUAUHTÉ

¿QUIEN ES REALMENTE CUAUHTÉMOC CÁRDENAS SOLORZANO?

El Cuauhtémoc del Mañana

El Cuauhtémoc del mañana no puede ser sino el Cuauhtémoc de ayer. En eso por lo menos parece ser congruente y será, desde luego, absolutamente congruente y será candi­dato del PRD a ocupar nada menos que la presidencia de México, “El Cuauhtémoc de ayer” es el represen­tante del nepotismo que practicó en cuanto puesto público llegó a través de elección po­pular o sin ella.

“EL Cuauhtémoc de ayer” no tuvo empacho en ocupar simultáneamente dos puestos públicos, dos nombramientos incompatibles entre sí “El Cuauhtémoc de ayer” incurrió en graves deficiencias administrativas y contables durante sus diferentes cargos oficiales. “El Cuauhtémoc de ayer” abandona en La Insolvencia a varias dependencias que le había sido encomendadas. “El Cuauhtémoc de ayer” otorgó canonjías a parientes, tíos, primos y amigos como sí el patrimonio del Estado fuera de su propiedad. “El Cuauhtémoc de ayer” atrasó marcadamente el desarrollo educativo de Michoacán cuando prohibió la Instalación de unidades profesionales de la Universidad La Salle y el Instituto Tecnológico I de Monterrey. “El Cuauhtémoc de ayer” emitió decretos de congelación de rentas que se tradujeron en una elevación sustancial de los precios de arrendamiento de vivienda, frenó la construcción de casas habitación y estimuló la aparición de invasiones y asentamientos humanos irregulares en los principales centros urbanos de Michoacán. “El Cuauhtémoc de ayer” decretó una ley que desapareció el Consejo Universitario, provocó una prolongada huelga estudiantil y laboral, así como la designación de rectores paralelos, es decir, le dio cabida indiscutiblemente al caos académico al final de su mandato “El Cuauhtémoc de ayer” congeló las tarifas de transporte urbano de pasajeros que, al privar debido mantenimiento a los autobuses en razón de la descapitalización natural, hizo de la ciudad de Morelia una urbe con las mismas dificultades de transportación que una del África septentrional. “El Cuauhtémoc de ayer” dio de baja a catorce de dieciséis magistrados designando a los nuevos funcionarios Judiciales con arreglo al nepotismo y a la cercanía política. “El Cuauhtémoc de ayer” aumentó sustancialmente el gasto corriente mediante la expansión del aparato burocrático, I la creación de un mayor numero de puestos de nivel superior y el incremento del sueldo y prestaciones de los funcionarios. “El Cuauhtémoc de ayer” recaudo Todo fondos para adquirir instalaciones de la petroquímica secundaria depositando los recursos aportados de buena fe por el público en cuentas partícula rea, cuyo destino se desconoce. ¿Qué tal “El Cuauhtémoc de ayer“? ¿Por qué ha de ser distinto del de mañana? Si “El Cuauhtémoc de ayer” disfrutó practicó el nepotismo, no tuvo empacho en ocupar dos puestos públicos incompatibles simultáneamente incurrió en malos manejos administrativos y contables, abandonó quebrados organismos paraestatales, atraso educativamente a Michoacán desquicio la estructura de precios de arrendamiento de vivienda, provoco invasiones y asentamientos humanos Irregulares, ocasiono huelgas estudiantiles y caos académico. Inutilizo el sistema de transportas de Morelia, designo arbitrariamente funcionarios

Judiciales para asegurar su incondicionalidad desequilibro las finanzas publicas del estado al expandir el aparato burocrático incrementando desproporcionada mente los sueldos y recaudo fondos de particulares, cuyo destino bien valdría la pena conocer, no es difícil en este caso suponer cuál será la suerte de la ciudad

De México si un candidato con semejantes debilidades morales, administrativas e incapacidad política. Llega a ser nada Menos que Jefe del Departamento del Distrito Federal nadie que vaya a emitir su voto a favor de Cuauhtémoc Cárdenas puede ni debe ignorar sus antecedentes públicos para estar en condiciones de elegir responsable a la persona que habrá de conducir el destino de esta gran urbe, la cabeza del país, que de venirse abajo por Incapacidad, ausencia de previsión, intolerancia, apatía, negligencia o terquedad o todos sus elementos juntos? Podría ocasionar un severo daño al resto de la nación que contempla atónica la suene política dé la capital de la República.

EL CUAUHTEMOC MAYOR DE EDAD

La biografía política de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano tiene tres etapas claramente definidas a partir de su mayoría de edad. En la primera etapa de 1959 a 1969, ocupó cargos públicos en organismos federales. En la segunda a solicitud de su mama fue favorecido por el presidente López Portillo quien en un lapso de menos de tres años lo propuso como candidato a senador lo nombró subsecretario Fores­tal y de la Fauna e Inclinó el fiel de la ba­lanza a su favor para que fuera gobernador de Michoacán. La tercera etapa de 1987 a 1997 es la lucha desesperada y vió­lenla para que se le sean reconocidos sus derechos de heredero de la Presidencia de México. Como detalles personales de su personalidad valdría la pena no perder de vista que el Cuauhtémoc de hoy se hizo re­tratar con Marcos en la selva chiapaneca. Más aún. Durante la visita del Papa Juan Pablo II a México. Cárdenas pidió que aquél fuera expulsado del territorio nacio­nal por considerarlo un extranjero inde­seable. ¿Qué tal? ¿Ya se le olvidó lo ante­rior a este hermoso pueblo sin memoria?.

CUAUHTEMOC Y EL NEPOTISMO

Cuauhtémoc, como beneficiario directo del nepotismo, fue secretario del Comité Técnico del Rió Balsas de 1959 al 62. Más tarde, fue director de Estudios de la mis­ma comisión. Simultáneamente fue nom­brado en 1964 residente de la construcción de la presa “La Villita”. Obra que fuera a cargo de la CFE. Este doble nombramiento de director y residente, es decir, el ejer­cicio de dos empleos al mismo tiempo le reportaron evidentes ventajas lucrativas al joven Cárdenas. También se desempeño como subdirector de la Siderurgica Las Truchas,

CUAUHTEMOC ADMINISTRADOR

Cuando Cuauhtémoc Cárdenas fue director del Fideicomiso Lázaro Cárdenas se registraron graves deficiencias administrativas y contables, al extremo de que no fue posible conocer el monto y distribución de las inversiones que se realizaron, en virtud de no existir la do­cumentación suficiente para apoyar las operaciones realizadas, según consta en diversas auditorias practicadas por di­versos despachos de profesionales. El in­geniero Cárdenas debería explicar ante la opinión pública si es que es cierto que se cobraron obras de almacenamiento de agua sin haberse éstas aparentemen­te ejecutadas. El fideicomiso quedó insta­lado en el caos a su salida ya que tam­poco se ha podido precisar el número, tipo y localización de las obras, pues los contratos no establecen lugar donde se efectuarían ni se proporcionó informa­ción sobre la terminación de las mismas. ¿Qué pasó con el dinero y las obras? El electorado se merece una explicación.

Como un detalle adicional de su ges­tión como administrador, el fideicomiso a su cargo no pudo cumplir sus adeudos ni con Nafinsa ni con Banobras. El es­tado de insolvencia fue total. ¿Qué tal su papel como administrador?

CUAUHTEMOC Y EL NEPOTISMO

Siendo director del fideicomiso antes citado otorgó un contrato de maquila al señor Francisco Batel, suegro de Cuauhtémoc Cárdenas, por un total de casi dos millones ochocientos mil pesos, de los cuales el propio señor Batel presentó recibos sin requisitos fiscales, es decir, documentación hecha sobre la rodilla, inútil para efectos tributarios y particularmente útil para efectos defraúdantes. Además de lo anterior renovó una concesión a su abuela Albertina Bravo viuda de Solórzano para disfrutar 6,000 metros cúbicos de madera de oyamel. Extendió permisos de aprovechamiento forestal a tíos y primos como el caso de la com­pañía maderera La Guadiana por un pla­zo de 20 años cuando la ley solamente autorizaba diez… Otorgó facilidades ad­ministrativas a Clotilde Solórzano Bravo, a Lázaro y Cuauhtémoc Cárdenas Bravo y a Virginia, Victoria y Susana Solórzano Bravo para explotar los predios “El Ci­prés” y “Huirimangatío”, así como be­neficio a su propia madre y a Alejandro Solórzano mediante la entrega del predio Los Ajolotes en el Municipio de Hidalgo. ¿Cómo olvidar además la venta de dos hectáreas de terreno en el lugar denominado playa Eréndira, en el Municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán, nada menos que a su mamá doña Amalia Solórzano viuda de Cárdenas? ¿Más? ¿Toda vía más? Cárdenas no sólo vendió a su mamá importantes cantidades de terreno a través de maniobras poco claras sino también a su suegro el señor Fran­cisco Martins Batel, quien es poseedor de casi siete mil metros en la misma playa, al igual que Celeste Batel de Cárde­nas, su esposa, posee un predio de doce hectáreas denominado Las Lagunas en el municipio de Lázaro Cárdenas. Por si fuera poco lo anterior cuando Cárdenas fue gobernador nombró a Jor­ge Solórzano, su primo, como director de la Casa de la Artesanías; a Sergio Bátiz Solórzano, también su primo, como se­cretario de Programación y Presupuesto de la entidad y amigos incondicionales como Jesús Oregel, como jefe de com­pras del Gobierno del Estado.

CUAUHTEMOC GOBERNADOR

Promulgó una ley estatal de educación para frenar el crecimiento de plante­les escolares propiedad de particulares vinculados a la Iglesia católica, como si hubiera una sobreoferta de aulas y pupi­tres en Michoacán y en el resto del país. ¿Qué tal cuando prohibió que la Univer­sidad La Salle y el Tec de Monterrey se asentaran en Michoacán como si no se supiera que donde hay universidades y tecnológicos de esa naturaleza se dan abiertamente las posibilidades de desa­rrollo económico. ¿Respuesta? Se opuso a La Salle y al Tec. La ley inquilinaria provocó invasiones y asentamientos humanos en los principales centros urbanos del estado. El Cuauhtémoc gobernador desquició a la universi­dad, a los transportes, a la administración de justicia y a las finanzas públicas, ade­más de patrocinar grupos de choque que produjeron un imponente malestar.

CUAUHTEMOC MECENAS

Valdría la pena preguntarle a nuestro famoso poeta Hornero Aridjis cuál es su opinión después de que fue cesado violen­tamente por el gobernador Cárdenas después de que éste se negó a realizar el festi­val internacional de la poesía en Morelia y | le pidió a Aridjis que, a pesar de que los colegas de este último ya estaban en Mé­xico, volvieran sin más a sus países de ori­gen. Aridjis cesado, pudo, sin embargo, salvar el prestigio nacional de México apoyado por poetas mexicanos e instituciones que coadyuvaron a la realización del evento. El arte y la cultura del Distrito Federal en manos de Cuauhtémoc Cárde­nas no sería por lo visto muy aconsejable o mejor dicho, nada aconsejable o totalmente desaconsejable.

CUAUHTEMOC INCENDIARIO

Los asentamientos irregulares que aparecieron en las ciudades michoacanas de Morelia, Uruapan, Zamora y Lázaro Cárdenas como consecuencia de la ley inquilinaria hizo que surgieran organizaciones radicales como “Tierra y Libertad” o la “Unión Popular Solidaria” que acabaron por desquiciar las finanzas municipales. Como si no fuera suficiente lo anterior proliferaron las casas del estudiante originadas por la invasión de inmuebles de particulares tanto en Morelia como en Uruapan, invasiones que fueron promovidas por la administración cardenista que impulsó a organizaciones estudiantiles como la Federación Nacional, de Organizaciones Bolcheviques a reivindicar a los estudiantes universitarios rechazados. ¿Ya no es incendiario? ¿Y Marcos?

CUAUHTEMOC CONTRATISTA

Como fundador y director de la empresa INDE, S.A. y Constructora INDE

Conductores, Cuauhtémoc Cárdenas fue contratista de PEMEX en aproximadamente quince importantes contratos en los que destacan la construcción de un gasoducto entre Tabasco y Veracruz; la construcción de una planta de amoniaco en Salamanca, Guanajuato; la instalación de un poliducto de doscientos sesenta y nueve kilómetros entre Zacatecas y Coahuila, otro de trescientos cuarenta kilómetros entre Monterrey y Durango, entre otras plantas hidrodesulfaradoras de diesil y turbosina en Salamanca y Minatitlan, respectivamente. Lo anterior viene al caso porque su padre el general Cárdenas afirmó el 29 de enero de 1967 que “el tiempo aclarará que Cuauhtémoc no es contratista. Ni él ni yo vamos a manchar la ejecutoria de 1934-1940″. Todo permite suponer que don Lázaro desconocía las evidencias documentales que acreditan a Cuauhtémoc como contratista. ¿Qué hubiera dicho de él?

DESTRUCCION DE LAS MINAS DE INGUARAN

La demolición de las minas de Inguarán municipio de la Huacana donde laboraban más de mil trabajadores, siendo Cuauhtémoc Gobernador de Michoacán les negó per­misos para continuar trabajando porque eran extranjeros dio manos librea a los obreros quienes se quedaron sin trabajo, dedicándo­se a destruir toda la unidad habitacional para extraer la varilla y venderla lo mismo hicieron con basculas, albercas y tuberías subterráneas de una a diez pulgadas de diá­metro emporio de trabajo lo convirtió Cuauhtémoc en ruinas como a la fecha se puede apreciar. Consideran que se requieren alre­dedor de Mil Millones de pesos actuales pa­ra volver a recuperar esa empresa.

Si Cuauhtémoc es amante del nepotismo, ocupó simultáneamente dos puestos, incurrió en malos manejos administrativos, quebró organismos paraestatales, y atrasó procesos educativos, desquició el arrendamiento de viviendas, provocó invasiones y asentamientos irregulares, ocasionó huelgas estudiantiles y caos académico, inutilizó el sistema de trans­portes de su estado, patrocinó grupos in­cendiarios, pasó por encima del poder judicial, desequilibró las finanzas públicas, y mostró hasta la saciedad su incapacidad, su falta de habilidad como gobernante de Michoacán, ¿qué esperan del Cuauhtémoc del mañana quienes piensan votar por él a pesar de sus antecedentes demostrables como funcionario Público?

Quien vote por Cuauhtémoc Cárdenas no debe sorprenderse ni por el nepotismo, ni por los malos manejos, ni por la influencia de su madre en los asuntos públicos, ni por la quiebra de paraestatales propiedad del Departamento del Distrito Federal, ni que la ciudad de México se vaya otros cuarenta años para atrás si se vuelve a legislar en materia de rentas congeladas, ni del caos urbano por una parálisis del sistema de transportes de la capital de la República, ni del desequili­brio de las finanzas públicas del Depar­tamento, ni de la demagogia ni de la des­trucción cultural de nuestra ciudad.

Todos tenemos datos para comprobar la gestión de Cárdenas. Todos pueden comprobar sus antecedentes y si a pesar de eso lo favorecen con su voto nadie po­drá tener derecho a reclamar nada, ab­solutamente nada. Lo que nos espera es claro y transparente. Sólo esperaremos que la residencia oficial de Los Pinos no aparezca un día heredada a un Cárdenas ya que Cuauhtémoc siempre alegó que por el hecho de haber nacido en ese lu­gar, por derecho natural y político le co­rresponde volver por gravedad a dicha residencia.

¿Quién cree a los Cárdenas? ¿Necesi­taremos más pruebas para saber quién son los Cárdenas del mañana?