Lee el Planeta EDUSOL, que reúne las bitácoras personales de los interesados en le tema de la Educación con Software libre.

Sin lugar a dudas que Barcelona es mágica, sí, como casi cualquier ciudad cosmopolita. Puedes caminarla, andar en bicicleta, motocicleta, autobuses, metro, trenes metropolitanos y un grupo má de transportes que no he conocido (tranvías, foniculares, etcéteras)...Casi siempre la ciudad puede atraparte.Sin embargo, en mi andar por esta ciudad, necesité un poco de no-ciudad, sí, parecería extraño, pero frente a la perspectiva de un largo periodo de esta ciudad, el interior aparece como un espacio de cierto repiro.
Elegí Tarragona, a 92 Km. de Barcelona, al sur de Catalunya, la elegí en principio por la cercanía ir y venir en un sólo día sería facil según la promesa de algunos colegas en la Universidad, má alla de Tarragona, necesitaría mñas día o un "mejor ánimo" como para soportar turismo meditarráneo, y la verdad es que amén de necesitar aire no-urbano, necesitaba poca gente.
La promesa de mis colegas se empezaba a cumplir: cuatro diferentes tipos de servicio de trenes, los cuatro con salidas y regresos todo el día, saliendo de Gracia, un lugar muy céntrico y regresando a ese mismo punto. Salí a las 8 de la mañana, no si algo de temor y de sorpresa,l aunque ya había usado trenes en España, por cierto, con mi mejor amigo y la Madre, desde Madrid hasta valencia, aquel habí sido un tren superveloz, moderno y caro; en esta ocasión compré un billete de los má baratos 7 euros ida y vuelta a tarragona.
El itinerario planteaba la salida a las 8:15 y llegada a Tarragona a las 9:10, y así fue, primera promesa cumplida, los horarios respetados al 100%, el tren limpio, comfortable, seguro y rápido. Si no hubiera sido por la orda de adolescentes que inundaron esa ruta, buscando su paseo de fiesta de muertos rumbo a los estudios universal de puerto paríƒÆ’킬so, imaginen si no era para ellos el paraíƒÆ’킬so, un parque de diversiones gringo en el corazón catalán...mmhhhmh,, ya decía yo...pero bueno exceptuando al ruidero y estilo particular de los chicos..todo bien...
Ya en Tarragona comienza la experiencia, me había preparado para mi visita leyendo en la red al respecto de la ciudad, pero lo que leí fue superado por lo que encontré; en principio mi búsqueda fue fructífera: encontríƒÆ’킨 un lugar mediterráneo sin tanta gente, pero lleno de historia, ya la contaré en mi siguiete texto. Quédense con la idea de que jamá había pensado tanto que el imperio romano tuviera tal presencia en esa zona, de hecho en Barcelona es de notarse, pero la Tarragona del periodo romano impacta por la dimensión y estructura de esa ciudad; al menos 1 o 2 siglos antes de cristo.
Saludos
Alfonso