La bitácora de christianordonhez

Imagen de christianordonhez

Un voto razonado

Desde hace unos dos años he recibido correos electrónicos en contra de Andrés Manuel López Obrador. Los remitentes casi siempre eran amigos o familiares; ¿querí­an compartirme sus prejuicios o trataban de íƒâ€ší‚«abrirme los ojosíƒâ€ší‚» (a mí­, que renuncié al PRD en el año 2000)? Como todos eran cadenas anónimas, sólo contesté a uno, para precisar una omisión deliberada (o una sospecha: ¿en serio él tení­a el tí­tulo de licenciado por la UNAM?). Las opiniones a menudo carecí­an de sustento0 (íƒâ€ší‚«López Obrador salió [del PRI] en 1988 no por razones éticas, sino porque no pudo conseguir la candidatura para contender por la gubernatura de Tabascoíƒâ€ší‚») e iban desde la impresión má subjetiva (íƒâ€ší‚«es un nacoíƒâ€ší‚») hasta el extremo de descalificarlo por su acento (!) o por su íƒâ€ší‚«perfil psicológicoíƒâ€ší‚» (entrecomillado, por supuesto, para resaltar la superficialidad de un comentario que pretende disfrazarse como el juicio de un íƒâ€ší‚«expertoíƒâ€ší‚»). Dos aspectos coincidí­an en el modus operandi de estos francotiradores1 del ciberespacio: apuntaban a la frenética volatilidad de la memoria y la tergiversaban, la acribillaban como los disparos de una ametralladora con la íƒâ€ší‚«contundenciaíƒâ€ší‚» de las estadí­sticas. Y al emular la máxima de Goebbels (íƒâ€ší‚«una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdadíƒâ€ší‚») desenfundaron sus armas: el olvido y la calumnia.

Distribuir contenido